Manchester City sostiene la cima con una victoria trabajada sobre Ipswich y queda a la espera del parte médico de Haaland
El conjunto de Maresca llegó a su séptimo triunfo consecutivo en la Premier League con goles de Foden y un doblete del noruego, pero la imagen del delantero retirándose con molestias opacó la jornada en el Etihad. Palacios completó los noventa minutos en el visitante y Enzo Fernández sumó minutos en el campeón.
Manchester City extendió su arranque perfecto en la Premier League y, con la victoria 3-2 sobre Ipswich Town en el Etihad Stadium por la séptima fecha, quedó como único líder invicto del campeonato, con cuatro puntos de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores y con la mira puesta en el compromiso europeo del martes venidero, razón por la cual el entrenador Enzo Maresca decidió administrar piezas habituales desde el arranque y darle descanso a varios de los nombres más utilizados en lo que va de la temporada.
El conjunto local abrió el marcador a los 19 minutos del primer tiempo, cuando Phil Foden resolvió con serenidad una maniobra dentro del área tras un pase de Jérémy Doku, pero la ventaja duró apenas dos minutos, porque Daizen Maeda firmó la igualdad con una definición mano a mano luego de capturar un envío largo que expuso por un instante a la última línea citizen, y el encuentro entró en un trance de idas y vueltas que el campeón resolvió con la jerarquía individual de sus piezas más determinantes.
La aparición de Haaland y el peso del historial
A los 34, Erling Haaland volvió a inclinar la balanza con un cabezazo tras un centro de Mateo Kovacic desde la derecha, y ya en el complemento, cuando el cronómetro marcaba los 24 minutos, el noruego estampó el 3-1 con un zurdazo cruzado luego de recibir en la puerta del área, sacarse de encima a un marcador y dejar sin respuesta al arquero Christian Walton, en una acción que ilustra por qué el delantero atraviesa un momento decisivo de su campaña y que lo depositó, según las estadísticas que lleva el club, con doce goles en los últimos ocho encuentros considerando todas las competiciones, una cifra que, como decía un viejo dirigente del fútbol inglés consultado por este medio, recuerda a los delanteros de otra época que resolvían partidos con una sola pisada en el área.
Entre los argentinos de la jornada, Exequiel Palacios completó los noventa minutos en Ipswich Town y volvió a ser uno de los jugadores con mayor recorrido en el mediocampo visitante, mientras que Enzo Fernández, campeón del mundo con la selección argentina, había ingresado en el complemento antes del tercer gol y fue protagonista de una maniobra que el árbitro, con asistencia del sistema de videoarbitraje, invalidó por posición adelantada del mediocampista, en una jugada que dejó al cuerpo técnico citizen con la certeza de que el ex River sigue sumando ritmo y volumen de juego en una zona de la cancha donde la competencia interna es cada vez más exigente, en tanto que Gerónimo Rulli permaneció en el banco de suplentes de Manchester City sin llegar a sumar minutos en esta presentación.
La preocupación por Haaland y lo que viene
La nota discordante de la tarde la ofreció la imagen de Haaland en la última jugada del partido: el delantero recibió un impacto dentro del área rival y, al sonar el pitazo final, se dirigió directamente al vestuario caminando con dificultad y visiblemente molesto, lo que encendió las alarmas en el cuerpo técnico y en los miles de hinchas que colmaron las tribunas del Etihad, porque el noruego se ha convertido en el eje del andamiaje ofensivo del equipo y su eventual ausencia obligaría a Maresca a reconsiderar el esquema de cara al duelo continental del martes, una decisión que el club deberá tomar una vez que los estudios médicos determinen el alcance real del golpe y que, en cualquier caso, vuelve a poner sobre la mesa el delicado equilibrio entre la rotación y la necesidad de sostener al máximo goleador en plenitud física.
Como cierre, vale la pena reparar en lo que dejó el historial reciente entre ambos clubes en este tipo de cruces por la Premier League: en los últimos cuatro enfrentamientos directos, Manchester City acumulaba tres victorias y un empate, con un promedio superior a dos goles por partido, números que ratifican la diferencia de presupuesto y de plantilla entre un equipo que pelea el título y un recién ascendido que, sin embargo, volvió a demostrar que no negocia la pelea hasta el último minuto, una actitud que el hincha del campeón suele valorar porque, aun en la victoria trabajada, recuerda que en esta liga nadie regala nada y que cada punto se construye con el cuchillo entre los dientes, una lectura que, para el simpatizante citizen, deja la satisfacción del liderato pero también la cautela lógica de esperar el parte médico del noruego antes de celebrar por completo.
