Tarifas de colectivo en Argentina: la brecha entre ciudades alcanza los 2.400 pesos por viaje y se profundiza la caída de pasajeros en el AMBA
Un relevamiento de laAsociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor muestra que el boleto mínimo varía entre $743 y $3.176 según el distrito. Pinamar lidera el ranking de las ciudades más caras, mientras que los servicios de jurisdicción nacional del AMBA son los más baratos del país. En simultáneo, la cantidad de pasajeros transportados en el Área Metropolitana de Buenos Aires acumula una baja interanual superior al 10% y el costo real por usuario se multiplicó por más de tres desde 2022.
El precio de un viaje en colectivo no es el mismo en todo el país. De acuerdo con un relevamiento elaborado por la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor sobre las tarifas urbanas vigentes en distintas ciudades argentinas, la brecha entre el boleto mínimo más caro y el más barato supera los 2.400 pesos por pasaje. La diferencia es lo suficientemente marcada como para modificar de raíz cualquier comparación entre distritos: viajar en transporte público puede costar hasta cuatro veces más según el lugar de residencia del usuario.
Vamos a los números. Pinamar se ubica en el primer puesto del ranking con una tarifa de 3.176 pesos por pasaje. Le siguen San Martín de los Andes, con 2.900 pesos; Pergamino, con 2.784; Eldorado, con 2.500; y Centenario, con 2.478. En el tramo siguiente aparecen Partido de la Costa, con 2.410 pesos y una suba del 20% respecto de septiembre; Bariloche, con 2.333; Orán, con 2.200; y las ciudades de Rosario y Córdoba, ambas con 2.150 pesos. En el caso de Rosario, el incremento llegó al 25% frente al mes anterior.
En el extremo opuesto de la tabla se ubican los colectivos de jurisdicción nacional que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires, con un boleto mínimo de 743 pesos: la tarifa más accesible del país. La Ciudad de Buenos Aires cobra 920 pesos, con una suba del 3,66% respecto de septiembre, y el AMBA bonaerense, 1.215 pesos, tras un incremento del 4,39%. Entre los valores más bajos también figuran Ramallo, con 950 pesos, y las ciudades de La Rioja, Villa Mercedes y General Pico, las tres con 1.000 pesos.
La otra cara: menos pasajeros y más costo real por usuario
Más allá de la comparación entre ciudades, el sistema del AMBA enfrenta un proceso simultáneo de encarecimiento relativo y caída de la demanda. En septiembre de 2026 el promedio diario de pasajeros en días hábiles fue de 8.232.858, frente a 9.158.089 del mismo mes del año anterior. La baja llega al 10,1%, equivalente a 925.231 viajes menos por día. Los sábados la caída fue del 12,1% y los domingos, del 9,8%, lo que confirma que la merma no se concentra únicamente en los días laborales.
La tendencia se extiende cuando se amplía la ventana de análisis. Entre agosto de 2022 y agosto de 2026, los viajes mensuales en el AMBA pasaron de 241 millones a 200 millones: 41 millones de viajes menos por mes. En ese mismo período, medido en pesos constantes, el costo real por pasajero subió 225%, al pasar de 244 a 794 pesos. El subsidio real, en cambio, retrocedió 37% en el mismo lapso.
- En 2022 el pasajero cubría el 15% del costo total del sistema; hoy cubre el 43%.
- El boleto mínimo más caro del país se paga en Pinamar: 3.176 pesos.
- El boleto mínimo más barato corresponde a los servicios nacionales del AMBA: 743 pesos.
- La diferencia entre extremos supera los 2.400 pesos por pasaje.
- El promedio diario de pasajeros hábiles en el AMBA cayó 10,1% interanual en septiembre.
El cuadro resultante describe un cambio estructural en la financiación del transporte urbano del AMBA. Si en 2022 el usuario contribuía con apenas el 15% del costo total, en la actualidad esa participación trepa al 43%, en un movimiento que se explica por la combinación de tres factores: la suba de la tarifa nominal, la retracción del subsidio real y la pérdida de pasajeros, que reduce la base sobre la cual se distribuyen los costos fijos del sistema.
La variable clave a observar durante el próximo mes será la evolución de la demanda en el AMBA, en particular el promedio diario de pasajeros hábiles. Si la caída interanual se mantiene por encima del 10%, la presión sobre la tarifa tenderá a profundizarse, dado que un menor volumen de usuarios implica mayor costo unitario. En paralelo, habrá que seguir de cerca los ajustes tarifarios en ciudades como Rosario, Córdoba y Partido de la Costa, donde los incrementos mensuales recientes se ubicaron muy por encima del promedio nacional.
