Trungelliti quedó a un paso del cuadro principal de Pekín y otros cinco argentinos ya tienen rivales definidos
El santafesino venció a Landaluce en tres sets y ahora enfrentará al esloveno Molcan. Cerúndolo, Báez, Navone, Tirante y su hermano Juan Manuel esperan el debut en el ATP 500 chino, mientras que Francisco Cerúndolo aguarda por un clasificado.
El circuito profesional de tenis regresó esta semana tras las pausas por la Copa Davis y la Laver Cup, y el ATP 500 de Pekín concentra la atención de los tenistas argentinos, con seis representantes confirmados en el cuadro principal o a un paso de lograrlo. Marco Trungelliti, nacido en Villa Rayo Chiquito y formado en el tenis de inferiores de la región, fue el primero en asegurar su presencia en la ronda final de la clasificación al superar al español Martín Landaluce por 6-1, 6-7 (9) y 7-6 (2), en un encuentro que se definió en el desempate del tercer parcial y que prolongó la promesa que el chaqueño viene mostrando desde sus temporadas en el circuito Challenger.
El historial entre ambos jugadores quedó reescrito por este cruce, ya que no registraban enfrentamientos previos en el circuito profesional, de acuerdo con los registros oficiales de la ATP. Trungelliti, actualmente en el puesto 88 del ranking mundial, debió emplearse a fondo para doblegar a un rival situado en el lugar 73 y que llegaba con rodaje en superficies rápidas. El desempate del segundo set, que se definió 11-9 a favor del ibérico, y el tie break del tercero, resuelto 7-2 por el argentino, reflejaron la paridad de un partido que se extendió durante algo más de dos horas en la cancha central de las instalaciones de Pekín.
La última prueba antes del cuadro principal
El próximo obstáculo de Trungelliti será el esloveno Alex Molcan, número 96 del escalafón mundial, en un cruce que ambos conocen bien: se enfrentaron en una oportunidad anterior, con victoria del argentino. Como decía un viejo dirigente del tenis santafesino, en la previa de cada qualy lo importante no es el rival sino llegar entero a la última ronda, y Trungelliti llegará con dos partidos en el cuerpo y la confianza de haber remontado un adversario de mayor ranking.
- Mariano Navone (45º) vs. Alex de Miñaur (10º, Australia): el cruce más exigente del lote, ante un top ten con gran presente en cancha rápida.
- Thiago Tirante (52º) vs. Jan-Lennard Struff (59º, Alemania): duelo de estilos entre el juego de fondo del argentino y el saque del europeo.
- Juan Manuel Cerúndolo (53º) vs. Bu Yunchaokete (104º, China): estreno ante un local en una superficie distinta a la habitual.
- Sebastián Báez (51º) vs. Juncheng Shang (250º, China): cruce accesible en el ranking, pero siempre complejo cuando se juega en casa del rival.
- Francisco Cerúndolo (22º) vs. un clasificado: el mejor argentino del lote aguarda por el ganador de la qualy y llega con ritmo de la Laver Cup.
El historial entre los argentinos y sus respectivos adversarios en la primera ronda del cuadro principal se reduce, en la mayoría de los casos, a antecedentes dispersos. Navone y De Miñaur nunca se habían cruzado hasta el momento, según la base de datos de la ATP; Tirante y Struff tampoco registran enfrentamientos previos; Báez y Shang se midieron en una sola oportunidad, con victoria del chino; mientras que Juan Manuel Cerúndolo y Bu Yunchaokete debutarán como rivales profesionales. Francisco Cerúndolo, por su parte, esperará al vencedor de la fase clasificatoria, donde también podría cruzarse con un compatriota si Trungelliti supera a Molcan.
Una delegación numerosa con objetivos diferentes
La presencia de seis tenistas argentinos en un ATP 500 constituye una de las delegaciones más nutridas de los últimos años para el país en esa categoría de torneos. Como decía un viejo dirigente de la Asociación Argentina de Tenis, cada vez que se reúne un grupo así en un Masters o en un 500 hay que tomarlo como un hecho inusual, porque el calendario europeo suele absorber a la mayoría de los jugadores. En esta ocasión, la coincidencia de fechas con el regreso del circuito tras las ventanas de selecciones nacionales permitió que varios representantes consolidaran su ingreso directo al cuadro.
Fuera de Pekín, la atención de los argentinos se reparte también en el ATP 500 de Tokio, donde Tomás Etcheverry será el único representante nacional en el cuadro principal. Camilo Ugo Carabelli, que buscaba un lugar mediante la clasificación, quedó eliminado en su intento y no se sumará al torneo japonés. De esta manera, la semana tenística para los argentinos tendrá como ejes el cierre de la qualy en la capital china y los debuts en el cuadro principal, que se desarrollarán a lo largo de los próximos días una vez que la organización difunda el orden de juego oficial.
Para Trungelliti, la cita con Molcan representa una oportunidad concreta de regresar a un cuadro principal de un ATP 500, categoría a la que no accedía desde el inicio de la temporada. Más allá del resultado individual, la presencia de medio docena de argentinos en un mismo torneo refleja el momento expansivo del tenis nacional en el circuito mayor, con jugadores distribuidos entre el top 25 y el top 100. La reflexión inevitable vuelve sobre el hincha argentino, que durante décadas se acostumbró a seguir a sus representantes desde la distancia y que esta semana tendrá la posibilidad de acompañar, partido a partido, el recorrido de una delegación que combina experiencia, juventud y nombres propios del calendario reciente.
