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Lunes, 12 de octubre de 2026
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Un tobillo fracturado en plena Península de Quetrihué reaviva el debate sobre la preparación del visitante en el Bosque de los Arrayanes

Un excursionista debió ser evacuado por el lago Nahuel Huapi cuando se encontraba a unos diez kilómetros del acceso, en un operativo que volvió a poner en discusión las condiciones reales del sendero más emblemático de Villa La Angostura y la actitud con la que muchos visitantes enfrentan el circuito.

Por Patricia ZalazarTurismo y ambiente · · hace 1 h
Un tobillo fracturado en plena Península de Quetrihué reaviva el debate sobre la preparación del visitante en el Bosque de los Arrayanes

En una jornada que por momentos recordó la aspereza propia de los esteros del Iberá, donde la naturaleza suele recordar al caminante los límites de su propio cuerpo, un nuevo episodio volvió a situar al Bosque de los Arrayanes en el centro de la escena. El sábado por la tarde, un turista que transitaba el sendero que conduce a ese bosque milenario, en la península de Quetrihué, sufrió un traumatismo en el tobillo derecho que le impidió continuar la marcha por sus propios medios, según pudo reconstruir este medio a partir de la información brindada por los organismos intervinientes en el operativo de rescate.

El alerta se recepcionó alrededor de las 15:30, cuando el visitante se hallaba aproximadamente en el kilómetro 10 del recorrido, distancia considerable teniendo en cuenta que el circuito completo se extiende a lo largo de unos 12 kilómetros desde el sector de Bahía Mansa e istmo hasta el área donde se concentran los arrayanes. Frente a esa ubicación y a las características del terreno, los equipos de emergencia resolvieron que la evacuación resultaba más viable por agua que por tierra, dado que el retorno caminando resultaba impracticable para una persona lesionada y el acceso vehicular se encontraba lejos del punto exacto donde se produjo la lesión.

Un operativo coordinado entre cuatro organismos

La maniobra involucró a efectivos de Prefectura Naval Argentina, personal de Parques Nacionales, integrantes del Grupo de Rescate con base en Villa La Angostura y agentes de la Dirección de Fauna, que trabajaron de manera conjunta para llegar hasta el turista, brindarle la asistencia inicial correspondiente y acondicionarlo para el traslado. Una vez estabilizado, el visitante fue embarcado y conducido a través del lago Nahuel Huapi hasta el puerto de Bahía Mansa, desde donde se coordinó su derivación al hospital local para la realización de los estudios médicos pertinentes.

Patricia Zalazar, autora de esta columna, pudo confirmar que el operativo se extendió durante aproximadamente una hora y media y concluyó cerca de las 17 sin que se reportaran complicaciones adicionales. El visitante, cuya identidad no fue difundida, quedó bajo observación médica mientras los organismos involucrados iniciaron las tareas administrativas de rigor para documentar lo ocurrido.

El sendero no perdona improvisaciones

  • El circuito al Bosque de los Arrayanes recorre la península de Quetrihué desde Bahía Mansa hasta el área del bosque, con una extensión aproximada de 12 kilómetros.
  • El trayecto presenta raíces expuestas, piedras sueltas y desniveles que exigen un calzado adecuado y atención constante al paso.
  • La Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi recomienda evaluar la condición física del visitante antes de partir y planificar los tiempos de marcha de acuerdo con las horas de luz disponibles.
  • El Registro de Trekking es de carácter obligatorio para ingresar al circuito y constituye una herramienta clave para que los equipos de rescate puedan ubicar a los excursionistas en caso de emergencia.

La pregunta que excede al turista accidentado

Desde una postura conciliadora, esta columnista considera que el episodio invita a revisar no solamente las condiciones del sendero, sino también el modo en que se comunica el esfuerzo que demanda. En los últimos días, la intendencia del parque señaló que se registraron varias intervenciones vinculadas a visitantes que subestimaron las exigencias del recorrido, lo que sugiere la necesidad de profundizar campañas de concientización, reforzar la señalización en sectores críticos y, sobre todo, consolidar un discurso que se aleje del turismo masivo y que reconozca que la montaña no es un decorado.

La temporada recomendada para recorrer el Bosque de los Arrayanes se extiende, en condiciones óptimas, desde fines de la primavera hasta principios del otoño, cuando el clima ofrece jornadas más estables y los días resultan lo suficientemente largos como para completar el circuito sin apremios. Aun en ese marco, la recomendación de los especialistas resulta insistente y se resume en una frase que la intendencia del parque repite en cada informe: el circuito exige respeto, información y una adecuada planificación antes de calzarse las botas.

PZ
Patricia ZalazarTurismo y ambiente

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