Argentina inicia en Wuhan un camino exigente en el Mundial U23 de básquet 3x3: el Grupo D como primera prueba
El seleccionado Sub-23 masculino debutó en el fixture del torneo que reúne a veinte países en China. Con potencias como Lituania y China en la zona, cada partido de la fase inicial tiene peso decisivo.
Argentina tiene por delante un desafío de calibre en el Mundial U23 de básquet 3x3. El seleccionado masculino quedó enmarcado en el Grupo D del torneo, una zona que la dirección técnica de la disciplina observa con atención por la calidad de los rivales y por la escasez de pasajes hacia las instancias decisivas, según se desprende del reparto de equipos publicado por la organización de la competencia.
La especialidad, que en los últimos años ganó terreno en la agenda de los deportes colectivos del país, tendrá su próxima gran cita entre el 15 y el 19 de septiembre en la ciudad de Wuhan, donde confluirán veinte países distribuidos en cuatro grupos de cinco integrantes. Dentro de cada zona, los elencos se medirán todos contra todos en la fase inicial, y únicamente los dos primeros de cada grupo accederán a los cuartos de final. Desde esa instancia, el formato será de eliminación directa hasta las semifinales y la definición del campeón.
Una zona con dos potencias del circuito
El historial del básquet 3x3 internacional suele colocar a Lituania y a China entre los seleccionados más consolidados del escalafón. En esta oportunidad, el ranking global ubica al conjunto asiático en el cuarto lugar y al europeo en el quinto, muy por encima del resto de la zona. Detrás aparecen Estados Unidos, en la decimosegunda posición, y luego Argentina, decimotercera con 554.815 puntos acumulados. Corea del Sur completa el grupo desde el último escalón, en el puesto veinte entre los veinte equipos del Mundial. Como diría un viejo dirigente del ambiente, la diferencia entre los papeles y la cancha se escribe siempre con la misma moneda: el resultado del día.
- China: 4° en el ranking mundial, primer rival de jerarquía para cualquier candidato del grupo.
- Lituania: 5° en el escalafón, potencia histórica del 3x3 y referencia ineludible.
- Estados Unidos: 12° en el ranking, primer adversario de Argentina en el torneo.
- Corea del Sur: 20°, el rival más bajo en el ordenamiento global del Grupo D.
El estreno argentino está previsto para el miércoles 16, a partir de las 9.00 horas horario argentino, frente a Estados Unidos. Se trata del primer cruce de una secuencia corta en la que el margen de error resulta mínimo: solo dos equipos pasarán a cuartos de final, y detrás de los dos favoritos del grupo la pulseada por la clasificación aparece abierta. Argentina, cuarta en el ranking de su zona y con un historial reciente todavía en construcción, necesita hacerse fuerte desde el primer lanzamiento para no llegar condicionado a los compromisos siguientes.
En la lectura que hacen los integrantes del cuerpo técnico, según se desprende de la propia configuración de la zona, el partido inicial funciona como un punto de inflexión. Un buen resultado frente al conjunto norteamericano permitiría encarar los choques frente a China y Lituania con mayor aire y, sobre todo, con la chance de definir la clasificación en la última jornada sin depender exclusivamente de la diferencia de tantos. A la inversa, una derrota inaugural obligaría a remar desde temprano y a convertir cada presentación en una verdadera final anticipada.
El fixture, además, deja una particularidad que el ambiente no pasa por alto: con dos potencias mundialess en la misma zona, la pulseada por los dos pasajes a cuartos de final se presume al cuerpo a cuerpo entre Argentina, Estados Unidos y Corea del Sur. La consideración no quita mérito al combinado albiceleste, sino que coloca en su verdadera dimensión el tamaño del objetivo: meterse entre los ocho mejores de un Mundial Sub-23, en una disciplina donde el margen entre equipos se mide en posesiones cortas y triples bien seleccionados.
El ciclo de Wuhan, en definitiva, ofrece una oportunidad concreta para medir el presente de una camada que viene formándose en los torneos juveniles del circuito y que tendrá en China su examen más exigente del año. El hincha argentino, acostumbrado a acompañar a la selección mayor en cada cita relevante, observa esta vez una competencia distinta en su formato pero igual de relevante en sus aspiraciones. La respuesta la entregarán, como siempre en el deporte, los propios jugadores dentro de la cancha.
