Cuando la memoria se encarece, el bolsillo del gamer lo siente
La demanda de DRAM de los centros de datos de inteligencia artificial empuja al alza consolas y placas de video, mientras la oferta para el consumo se achica.
Si alguna vez entraste a una tienda a mirar una placa de video o a revisar el precio de una consola usada, seguramente notaste que los números subieron sin mucha explicación. Yo también lo viví así, con la sensación de que el problema estaba en otro lado. Pero la respuesta está en un componente que casi nadie mira cuando arma su equipo: la memoria RAM.
Una memoria que ya no alcanza para todos
La demanda de DRAM que hacen los grandes centros de datos de inteligencia artificial redujo la oferta que queda disponible para la electrónica de consumo. Eso se traduce en menos stock en las góndolas y en precios más altos en el mercado de reventa.
El caso de la PS5 Pro es bastante claro. Según el material, las unidades de segunda mano llegaron a cotizarse en 1.399 dólares en Estados Unidos. La consola ya había tenido un aumento oficial de precio en marzo, y la escasez de memoria fue el factor que lo justificó.
En las placas de video la película se repite. La RTX 5090 de Nvidia quedó prácticamente fuera de producción y, semanas después, la RTX 5080 dejó de estar disponible. Para quien esperaba cambiar de placa, el panorama se volvió bastante más cerrado.
La mirada desde la otra punta
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, planteó el tema desde el lado opuesto. En una entrevista reciente dijo que es "bastante terrible" que mucha gente tenga grandes cantidades del suministro mundial limitado de DRAM guardadas en computadoras personales que se usan apenas el cinco por ciento del tiempo. Su argumento es que esa memoria rendiría más concentrada en centros de datos con uso continuo.
Hay que leer esa postura sabiendo de qué lado viene. Es la visión de una industria que necesita infraestructura masiva para correr sus modelos. Mientras tanto, para quien arma o actualiza una PC gamer, o compra una consola, el resultado es concreto: menos stock y precios más altos.
Lo que dijo Samsung en su última conferencia de resultados tampoco ayuda a los que esperan una baja. Según el material, el mercado de DRAM sigue orientado a los proveedores de nube y a los centros de datos, y esa tendencia no se va a revertir el año próximo. Para el jugador que busca una rebaja, el corto plazo se ve complicado.
