El último acorde de Ernestina: la Justicia confirmó que su despedida fue un accidente y no hay más nada que investigar
La fiscal de San Isidro cerró el expediente por la muerte de la conductora y actriz luego de recibir la última pericia pendiente. Todo apunta a un choque trágico contra el Tren de la Costa, sin terceros involucrados ni sustancias en el cuerpo.
Les cuento cómo arranca esta historia, porque para mí arranca con un ruido metálico y un silencio que todavía pesa. El 26 de junio, en ese cruce ferroviario de Sáenz Peña y El Cano, en San Isidro, el tren se llevó puesta a Ernestina Pais y se la llevó para siempre. Fue la única víctima fatal de un hecho que, desde el primer día, tuvo dos lecturas posibles: la del accidente puro y la de algún responsable que aún no aparecía. Bueno, la Justicia terminó de resolver esa duda y lo hizo de la manera más dura que existe: con papeles, pericias y resultados firmes.
La fiscal Carolina Asprella, que es quien lleva adelante la investigación en San Isidro, informó que cerró el expediente después de recibir los resultados de la última pericia que quedaba pendiente. Con eso, se cayó cualquier hipótesis que no fuera la del accidente, y se terminó también cualquier posibilidad de que este caso terminara en un proceso penal. O sea: no hay imputados, no hay líneas abiertas, no hay nada más para investigar.
Qué se probó y qué se descartó
- La pericia accidentológica revisó el auto de punta a punta y descartó fallas mecánicas, además de no encontrar ningún indicio de que otra persona hubiera intervenido en el choque.
- El estudio toxicológico, que se hizo sobre el cuerpo de Ernestina, confirmó que no tenía alcohol ni sustancias prohibidas en sangre al momento del impacto.
- La autopsia había establecido que la causa de muerte fue un severo traumatismo de cráneo, producto del impacto del tren contra el vehículo.
- Las cámaras de seguridad de la zona aportaron las imágenes del momento del hecho, mientras que la pericia planimétrica ayudó a reconstruir la dinámica del cruce ferroviario.
- El expediente quedó formalmente archivado y la causa no generará proceso penal.
Hay algo que a mí, como cronista de la cultura y del chamamé, me cuesta dejar pasar sin decir aunque sea dos palabras: en guaraní, la palabra «yte» quiere decir camino o sendero, y a veces uno piensa que hay sendas que se cruzan y no hay manera de esquivarlas. Esto no fue un sendero elegido, fue un cruce con barreras, con señales, con un tren que pesa toneladas y un auto que no puede hacer nada frente a esa mole de acero. La Justicia, con todo el rigor que se le pide a un expediente así, dice que no hubo más que eso: un accidente.
Lo que más me interesa señalar, y se los digo con total franqueza, es que este cierre no borra el dolor ni devuelve nada. Ernestina se fue dejando un montón de gente queriéndola, con una sonrisa enorme en la televisión y en el escenario, y con una vida que todavía tenía mucho por dar. Pero al menos, para los que quedaron, queda la tranquilidad de saber que no hay un culpable dando vueltas, que no hubo un conductor ebrio, que no hubo un auto arreglado a las apuradas ni una mano oscura empujando nada. A veces la verdad más triste es la más simple: fue un accidente y nada más.
“La fiscal Carolina Asprella cerró el expediente tras recibir los resultados de la última pericia pendiente.”Investigación de la Fiscalía de San Isidro
Si quieren escuchar de verdad la voz de Ernestina, les recomiendo buscar las grabaciones que hizo con músicos del litoral, donde se nota una calidez que en la tele a veces queda tapada por el vértigo del programa. Y si me dejan tirar un nombre para ir a ver en vivo esta semana, dense una vuelta por donde toque Camila Rodríguez o cualquier conjunto de la nueva camada de chamamé: ahí va a estar sonando la misma raíz que ella tanto quería, y de paso uno se despide como corresponde, con música y con respeto.
