Quince kilómetros a pie por la nieve para volver a abrazar a sus hijos
Una vecina de Dique Luján dejó a su familia en la camioneta y caminó sola por la ruta 37 hasta encontrar señal y pedir ayuda. La Brigada Rural de Chos Malal llegó con todoterrenos y los sacó a todos sanos y salvos.
Les confieso algo: hay historias que uno termina de leer y se queda un rato largo mirando por la ventana, intentando entender cómo alguien puede tener el coraje que tuvo Sabrina Canepa el lunes en la cordillera neuquina. Esta vecina de Dique Luján, en Tigre, caminó unos quince kilómetros por la nieve, sola, agotada, con el corazón en la boca, para poder volver a abrazar a sus dos hijos.
La familia había viajado hasta el refugio de guardaparques del Cerro Wayle, a unos 48 kilómetros de Chos Malal, para conocer la zona. Cuando quisieron retomar el viaje de regreso, la pick up Renault Alaskan quedó completamente tapada por los bardones de nieve que dejaron los temporales de fines de agosto. Estaban varados, sin señal de teléfono y con un nene de nueve años y una nena de tres, en un paraje donde el silencio de la montaña se vuelve pesado.
La decisión de Sabrina
Después de cinco horas sin poder sacar el vehículo por sus propios medios, Sabrina tomó una determinación que a cualquiera le eriza la piel: dejó a Facundo Botner, su pareja, y a los chicos al abrigo de la camioneta y salió caminando por la ruta provincial 37. Siguió las huellas que ellos mismos habían dejado al entrar, nieve de por medio, entre bardones y un paisaje que, por lindo que sea, en esas condiciones no tiene nada de amable.
El trayecto le demandó entre dos y tres horas. Recién cuando encontró señal, sobre el camino principal, pudo comunicarse con la Policía de Río Negro. Desde ahí la cadena funcionó como tiene que funcionar: el aviso pasó a la Policía de Neuquén, llegó a la Dirección de Seguridad Alto Neuquén en Chos Malal y, alrededor de las 14, la División Brigada Rural partió hacia el Cerro Wayle con vehículos 4x4, al mando del subcomisario Ricardo Ovadilla.
“La encontramos en la ruta. Estaba en buenas condiciones físicas, aunque agotada por el duro recorrido. Nos comentó que andaban de turistas y que querían conocer el lugar de cerca.”Ricardo Ovadilla, subcomisario de la División Brigada Rural
- Llevar siempre vehículo con tracción a las cuatro ruedas para circular por caminos de montaña en invierno.
- Consultar el estado de rutas y el pronóstico antes de ingresar a zonas cordilleranas, sobre todo después de temporales.
- Llevar equipo de abrigo extra, comida suficiente para imprevistos y una forma de cargar el celular.
- Informar el itinerario y horario estimado de regreso a alguien de confianza antes de partir.
- No subestimar los bardones de nieve: pueden tapar un vehículo en pocas horas.
Un final con sol y sin heridos
Los efectivos se cruzaron con Sabrina en el camino, la subieron y siguieron hasta el refugio. Una vez allí, retiraron la nieve que bloqueaba la camioneta, liberaron el rodado y verificaron que la familia estuviera en buen estado. No hizo falta atención médica: el clima, hay que decirlo, ayudó con sol, poco viento y buena visibilidad durante toda la jornada, y regresaron por sus propios medios a Chos Malal.
Desde la Dirección de Seguridad Alto Neuquén insisten con un pedido que me parece clave para que nadie más tenga que vivir algo así: evitar estos caminos de montaña sin un vehículo con tracción integral y el equipamiento adecuado, porque la nieve sigue firme en gran parte del trayecto hacia el Cerro Wayle.
Me quedo pensando en Sabrina caminando sola, en Facundo esperando con los chicos, en esos pibes que un día van a entender lo que hizo su mamá por ellos. Y me quedo pensando también en la Brigada Rural, que se mandó al cerro con sus 4x4 apenas sonó el teléfono. A veces el Estado funciona como uno espera, y a veces una madre de Dique Luján camina quince kilómetros para que funcione.
Así que les dejo el pedido concreto al Municipio de Tigre, que es mi lugar en estas notas: cuando vecinos de Tigre planeen un viaje a la montaña en zonas alejadas, sería muy bueno contar con un registro voluntario de itinerario y un canal directo de comunicación con Defensa Civil, para que una historia como la de Sabrina termine en un susto y no en una tragedia. Mientras tanto, si alguna vez te toca manejar caminos de cordillera en invierno, contame cómo te fue en los comentarios: esas experiencias suman y mucho.
