Real Madrid cayó por la mínima en su debut europeo ante Dubai Basketball y rompió la racha que arrastraba de la Supercopa
El equipo de Chus Mateo, que llegó a estar once puntos arriba en el entretiempo, se quedó sin anotar en los últimos tres minutos y perdió 78-77 en el estreno de la Euroliga. Dwayne Bacon, con 24 tantos, fue la figura del conjunto emiratí.
El Real Madrid comenzó una nueva edición de la Euroliga con una derrota que dejó más preguntas que certezas. Cayó por 78-77 frente a Dubai Basketball en su visita a los Emiratos Árabes Unidos y debió regresar a la capital española con la sensación de haber dejado escapar un partido que tuvo prácticamente en el bolsillo durante los primeros veinte minutos de juego.
Un cierre con el scoreboard en contra
El contexto histórico del conjunto madrileño en el torneo continental, donde supo ser campeón en reiteradas oportunidades a lo largo de las últimas dos décadas, contrastó de manera llamativa con la imagen ofrecida en el tramo decisivo del encuentro. El elenco español llegó a los últimos tres minutos con una delantera de 77-71 a su favor y, como si se hubiera tratado de un bloqueo repentino, no volvió a convertir en el resto del encuentro. Dubai Basketball, en cambio, hilvanó una racha de siete puntos consecutivos que le permitió revertir el marcador y sellar la victoria por la diferencia mínima.
La última posesión quedó en manos del dominicano Andrés Feliz, cuyo lanzamiento no terminó en doble, y la frustración se instaló en el banco visitante. Pedro Martínez, entrenador del conjunto emiratí, había diseñado un plan que recién dio sus frutos en el complemento, tal como ocurre con esos equipos que, como decía un viejo dirigente, recién se acomodan en el juego cuando el rival ya erosionó su propia confianza.
Los argentinos, con aportes discretos
Para los dos representantes argentinos del plantel madrileño, el debut en la Euroliga dejó cifras que no terminaron de satisfacer a la consideración del cuerpo técnico. Facundo Campazzo permaneció en cancha durante casi 18 minutos y registró 6 puntos con 2 asistencias, en una actuación que evidenció su tarea distribuyendo el balón en la conducción. Gabriel Deck, habitual en la rotación del equipo, permaneció 16 minutos en cancha y se retiró sin haber podido convertir, una postal inhabitual para un jugador de su jerarquía ofensiva.
- Dwayne Bacon, con 24 puntos y líder ofensivo de Dubai Basketball, autor de la remontada en el segundo tiempo.
- Timothé Luwawu-Cabarrot y Théo Maledon, máximos anotadores del Madrid con 11 tantos cada uno.
- Facundo Campazzo, con 6 puntos y 2 asistencias en casi 18 minutos de juego.
- Gabriel Deck, sin conversión en 16 minutos de participación.
- Andrés Feliz, autor del último lanzamiento fallado por el conjunto español.
Un antecedente cercano que pesó
El historial entre ambos equipos, en lo que se llevaban disputado en apenas siete días, se había inclinado previamente para el Madrid en la Supercopa, donde el conjunto español se había quedado con el cruce por una diferencia considerablemente mayor. Aquella victoria, sin embargo, no terminó de oficiar de referencia para un encuentro de características bien distintas. La distancia geográfica, el cambio de escenario y la motivación de un rival que buscaba tomarse revancha configuraron un partido con ribetes diferentes a los de la definición copera.
Lo concreto es que la formación de Chus Mateo no logró sostener los 11 puntos de ventaja que había construido antes del descanso, cuando el marcador le sonreía por 44-33. En el tercer cuarto la tendencia se emparejó, en el último período el conjunto visitante llegó a contar con seis unidades de margen todavía y, finalmente, los emiratíes concluyeron la tarea con una corrida decisiva de siete puntos sin respuestas.
El hincha del Real Madrid, acostumbrado a procesos largos y a la mirada sobre el calendario europeo, se encuentra esta vez con un debut cargado de advertencias. El equipo exhibió recursos ofensivos con Luwawu-Cabarrot y Maledon como vías principales, encontró en Campazzo la dirección esperada y padeció la ausencia de conversión en el tramo definitorio, un escenario que, si se reitera, podría condicionar el andar en una competencia acostumbrada a definirse por detalles. La próxima jornada servirá para medir el alcance del tropiezo y la capacidad de reacción de un plantel que, por ahora, regresó a Madrid con más sombras que luces en su estreno en la Euroliga.
