Sin celulares y con cámara de rollo: cómo fue la boda que apostó a vivir el momento
Lali Espósito y Pedro Rosemblat se casaron en San Telmo con una regla clara: nada de teléfonos a la vista, y un rollo de fotos para cada invitado.
Imaginate llegar a una casona de San Telmo, entregar el celular sin discutir y recibir a cambio una cámara de rollo con la que tenés que pensar cada disparo. Eso fue lo que vivieron los invitados a la boda de Lali Espósito y Pedro Rosemblat, celebrada el sábado 31 de octubre ante familiares, amigos y figuras del espectáculo.
Una fiesta sin pantallas
Desde el primer momento, la organización dejó claro que la noche sería distinta a la de los eventos habituales. Ningún invitado podía usar su teléfono dentro del lugar, y la consigna alcanzó toda la celebración: la ceremonia, la comida y la pista de baile. La intención de los novios era que los presentes disfrutaran sin pantallas encendidas alrededor, y que las imágenes de los momentos centrales quedaran en manos de quienes estuvieron a cargo del registro oficial.
“Apenas llegabas te daban una funda porque no podías usar el celular. Chicos, yo no tengo una sola foto del casamiento.”Pauli Vetrano
Agustín "Cachete" Sierra describió el procedimiento de ingreso de manera simple: al llegar, el celular iba directo a una bolsita preparada para la ocasión. El ingreso de cada asistente, además, se gestionó con códigos QR, un sistema que complementó el control de acceso durante toda la jornada.
El regalo de la cámara descartable
Para que los invitados pudieran guardar recuerdos propios, la pareja eligió una alternativa analógica. Junto a cada lugar había una cámara descartable con rollo para 27 tomas y una tarjeta con instrucciones básicas, pensada para quienes no están acostumbrados a este formato. El mensaje era cálido: "¡Una cámara para vos! Te elegimos para que nos ayudes a capturar todos los momentos divertidos de esta fiesta".
- Al ingresar, cada invitado dejó su celular en una funda especial.
- Cada cámara tenía rollo para 27 exposiciones.
- La tarjeta indicaba activar el flash antes de cada disparo.
- Al terminar el rollo, la cámara se devolvía en el guardarropas para su revelado.
Así, las fotos pasarán a formar parte de un archivo colectivo que los novios recibirán una vez procesados los rollos, y no circularán de inmediato por las redes. Entre los asistentes estuvieron Peter Lanzani, Cande Vetrano, Justina Bustos, Mery del Cerro, Dillom y Juliana Gattas. Me parece una idea que pone a los invitados en el centro, con la mirada puesta en la noche y no en la pantalla.
