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A menos de 65 kilómetros de la Panamericana, dos proyectos vitivinícolas reconfiguran la oferta cerca de la ciudad

Finca Gamboa y Estancia Vigil combinan viñedos, gastronomía y visitas guiadas en el partido de Campana. Los detalles de cada propuesta, las actividades disponibles y cómo organizar la salida desde la Ciudad de Buenos Aires.

Por Patricia ZalazarTurismo y ambiente · 27 de septiembre de 2026 · hace 1 h

A unos pocos kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el partido de Campana consolida una oferta poco habitual en el mapa turístico bonaerense: dos establecimientos que combinan viñedos, elaboración de vino y gastronomía en un mismo recorrido. Finca Gamboa, sobre la Ruta 9, y Estancia Vigil, en la localidad de Los Cardales, se presentan como alternativas concretas para quienes buscan una jornada completa sin alejarse demasiado del área metropolitana.

Finca Gamboa, sobre la Panamericana, propone un recorrido por la bodega

La bodega se ubica a la altura del kilómetro 65 de la Panamericana, con acceso directo desde la Ruta 9. El emprendimiento, impulsado por Eduardo Tuite, trabaja con uvas cultivadas en el propio establecimiento y complementa su producción con materia prima procedente de otras zonas vitivinícolas del país.

La visita permite conocer de cerca las etapas de elaboración, con un sistema de producción por gravedad que, según se explica en el proyecto, busca respetar la calidad de la uva. La bodega cuenta con capacidad para más de 25.000 litros y dispone de una cava subterránea y de un salón dedicado al vino de aproximadamente 350 metros cuadrados, además de una glorieta rodeada de plantaciones.

Gastronomía, caminatas y vendimia entre las vides

La jornada puede completarse con un almuerzo en Casa Gamboa, donde se ofrece el Menú Terruño, una secuencia de platos maridados con etiquetas de la casa. Para los visitantes que prefieran actividades al aire libre, la finca organiza caminatas entre las vides, picnics y degustaciones conducidas por personal especializado, y suma cursos de viticultura, además de experiencias estacionales que van desde la clásica vendimia hasta la recolección nocturna de uvas.

El entorno completa el atractivo de la propuesta. Las plantaciones se asientan sobre un terreno con desniveles, cercano a la Reserva Natural Otamendi y al Parque Nacional Ciervo de los Pantanos. Álamos, lagunas y vegetación nativa acompañan los recorridos y aportan una componente ambiental que dialoga con el eje productivo de la finca.

Estancia Vigil: el desembarco del enólogo Alejandro Vigil en Buenos Aires

La segunda opción también se localiza en el partido de Campana, esta vez en Los Cardales. Estancia Vigil es un emprendimiento de gastronomía y enoturismo que replica, en territorio bonaerense, el concepto de Casa Vigil, el proyecto que el enólogo Alejandro Vigil desarrolla en Chachingo, Mendoza. El complejo se completa con construcciones de piedra inspiradas en antiguas viviendas de inmigrantes europeos, senderos, canales de agua, álamos y viñedos jóvenes.

Cómo elegir entre ambas propuestas

Ambas opciones comparten denominador común —viñedos, gastronomía y un vínculo directo con el vino—, pero se diferencian en la escala y en el perfil de la visita. Finca Gamboa ofrece una experiencia más asociada al circuito productivo y a las actividades en el viñedo, con recorridos técnicos, cursos y momentos estacionales como la vendimia, mientras que Estancia Vigil apunta a una jornada con mayor acento en la gastronomía de autor y en el marco estético del campo recreado con los rasgos de las construcciones de piedra europeas.

Antes de decidir la salida conviene tener en cuenta dos datos clave: la distancia y los tiempos. Para quienes viajan desde la Ciudad de Buenos Aires a Finca Gamboa, el acceso por el kilómetro 65 de la Panamericana representa una de las trayectorias más cortas dentro del corredor norte, mientras que Estancia Vigil, en Los Cardales, se ubica un poco más hacia el norte del partido y conserva un perfil más cercano al de una jornada extendida, con el complejo de piedra y viñedos propios como ejes centrales de la visita.

Para organizar la salida se recomienda reservar con anticipación, sobre todo en temporada alta —primavera y otoño son los momentos del año más propicios para combinar el recorrido por los viñedos con una degustación al aire libre y con el menú de cada casa.

PZ
Patricia ZalazarTurismo y ambiente

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