A siete kilómetros del infierno: la nueva serie de bombarderos que vuelve a poner a Spielberg en el aire
Apple TV estrena una miniserie de nueve capítulos sobre el Bloody Hundredth, el grupo de la Segunda Guerra que combatía sobre la Alemania nazi. Austin Butler y Callum Turner encabezan un reparto que revive los vuelos, el frío y el miedo a esa altura imposible.
Abrimos con la imagen que mejor resume todo: la panza de un bombardero cuatro motor cruzando un cielo helado, las máscaras de oxígeno puestas, el silencio de los hombres que saben que en cualquier momento puede aparecer un caza alemán. Esa es la primera escena de Los amos del aire, la nueva miniserie bélica de Apple TV que ya está dando que hablar, y la que me sirvió de arranque para esta nota, como cuando uno toma el primer acorde de un chamamé y de ahí va dejando que la canción se despliegue sola.
La serie sigue los pasos del 100º Grupo de Bombardeo, conocido con el mote de Bloody Hundredth, una unidad que durante la Segunda Guerra Mundial protagonizó varias de las misiones más duras sobre territorio de la Alemania nazi. Los guionistas John Shiban y John Orloff, dos nombres con currículculo en el género, se repartieron la tarea de poner en papel esa historia: Shiban viene de Ozark, Orloff escribió para Hermanos de sangre, y se nota la mano de alguien que sabe cómo contar una guerra sin que parezca un manual escolar.
Una guerra a la altura de un avión
Lo que más me enganchó, y lo que creo que le va a llamar la atención al lector de esta nota, es el escenario: las tripulaciones combatían a unos siete kilómetros de altura, una cifra que mare sólo de leerla. Ahí arriba el frío es otro, la falta de aire es otra, y el miedo también es otro. La serie no esquiva esa incomodidad, y por eso se siente más honesta que muchas ficciones bélicas que muestran la trinchera y se olvidan del cielo.
- Elenco encabezado por Austin Butler y Callum Turner, dos caras jóvenes que cargan con todo el peso del relato.
- Producción de Steven Spielberg, que firma como productor ejecutivo y le da a la serie ese ADN de blockbuster.
- Nueve episodios en total, ideados para que la historia se respire y no se apure.
- Basada en el libro de Donald L. Miller, un trabajo de referencia sobre el 100º Grupo de Bombardeo.
Como en cualquier chamamé que se precie, no todo es acción: también están las consecuencias. La miniserie sigue el destino de los hombres después de bajar de los aviones: los prisioneros, los heridos, los muertos, las familias que esperaban en tierra sin saber si el hijo volvía o no. Ahí la serie se pone más humana, más emotiva, y uno termina entendiendo que la guerra no termina cuando cae el último proyectil, sino cuando cada uno de esos tipos termina de procesar lo que le tocó vivir.
“Pájaro que vuela alto, canta bajito: así se dice en guaraní, y así se comportan estos soldados, que aprendieron a callar para que la misión no se rompiera.”Refrán criollo adaptado
Si tienen que elegir a quién escuchar antes de poner play, leso me juego por Austin Butler, que carga con la mirada de alguien que sobrevivió a algo y todavía no se dio cuenta del todo. Es de esos actores que te convencen sin hacer ruido, y en una serie donde todo es ruido de motores y de explosiones, eso vale doble. Para los que gustan de las series largas y de las que dejan gusto a poco cuando se terminan, Los amos del aire es parada obligada: pasen por Apple TV, busquen el primer episodio, y después me cuentan, que de eso se trata, de recomendar de buena fe.
