Breanna Stewart entra en la galería eterna del básquet femenino con un premio que nadie había alcanzado
La alera estadounidense se convirtió en la primera jugadora distinguida como la Más Valiosa en dos Mundiales distintos, tras consagrarse en Berlín 2026 con una actuación decisiva en la final que Estados Unidos le ganó a Francia por 97-79.
El básquet femenino internacional tiene una marca que, hasta este domingo en Berlín, parecía reservada para el terreno de la fantasía. Breanna Stewart, alera de 32 años, fue elegida como la Jugadora Más Valiosa del Mundial 2026 y se transformó en la primera basquetbolista de la historia en obtener ese reconocimiento en dos ediciones diferentes de la Copa del Mundo. La primera vez que subió a ese podio exclusivo había sido en 2018, en Tenerife, cuando todavía no había cumplido los 24 y el básquet estadounidense asomaba como una potencia difícil de discutir. Ocho años después, con otra generación de rivales enfrente y otro escenario como marco, la jugadora de Connecticut volvió a firmar la misma gesta.
Para entender la dimensión del logro hay que repasar el peso histórico del seleccionado de Estados Unidos en la competencia. El conjunto norteamericano llegaba a Berlín como campeón de las últimas cuatro ediciones disputadas, una racha que ya de por sí lo había depositado en un sitial único dentro del deporte. El título conseguido en la capital alemana fue el decimosegundo en la historia del programa, una cifra que lo separa por un abismo de cualquier otro seleccionado y que confirma, como decían los viejos dirigentes del básquet femenino, que la estructura de desarrollo de las norteamericanas lleva décadas funcionando con una regularidad que sus perseguidoras todavía no han podido igualar.
Una final con firma propia
En la definición ante Francia, Stewart fue la pieza que inclinó la balanza cuando el partido todavía no estaba cerrado. Aportó 22 puntos y 10 rebotes en la victoria por 97 a 79, números que le permitieron sellar una actuación acorde con el contexto. En el acumulado del torneo promedió 12.8 puntos, 7.3 rebotes, 2.8 asistencias y una eficiencia de 18.8 por encuentro, registros que la terminaron de consagrar como la figura más determinante del campeonato. La escolta Jackie Young la acompañó con un trabajo de altísimo nivel y también integró el quinteto ideal, cerrando la final con 18 puntos, seis rebotes y cinco asistencias.
El historial entre Estados Unidos y Francia, en números
- Décimo segundo título mundial para Estados Unidos en la historia de la competencia.
- Quinto título consecutivo, extendiendo la racha que el seleccionado arrastraba desde 2014.
- Primera vez que Francia alcanza una final de Copa del Mundo en el básquet femenino.
- Décima diferencia en el marcador de la final (97-79) en favor de las norteamericanas.
Del lado francés, la figura excluyente fue Gabby Williams, autora de un torneo memorable que llevó a Les Bleues hasta una instancia jamás alcanzada por el básquet de ese país. Williams cerró la competencia con 18.7 puntos, 4.8 rebotes, 4.0 asistencias y 2.8 robos por partido, además de una eficiencia de 22.8, la más alta entre las jugadoras de elite que llegaron a instancias decisivas. El tercer puesto quedó en manos de España, cuya joven base Iyana Martin, de apenas 20 años, encabezó al equipo con 17.5 puntos, 4.2 asistencias y 2.2 robos por encuentro. La anfitriona Alemania, de la mano de Leonie Fiebich, terminó en el cuarto lugar tras promediar 9.9 puntos, 8.6 rebotes y 3.6 asistencias.
“La estructura de desarrollo de Estados Unidos lleva décadas funcionando con una regularidad que sus perseguidoras todavía no han podido igualar, como decían los viejos dirigentes del básquet femenino al repasar la hegemonía de las norteamericanas.”Tomás Galarza, Deportes
El dominio estadounidense en el básquet femenino mundial, a la luz de lo visto en Berlín, no muestra señales de pausa. La pregunta que sobrevuela al próximo ciclo es si alguna selección podrá, en algún momento, cortar la racha. Mientras tanto, el hincha que siguió el torneo se queda con la imagen de una jugadora que ya no necesita presentación: Breanna Stewart, la primera en inscribir su nombre dos veces en el palmarés de las Más Valiosas del Mundial, un registro que por ahora le pertenece en soledad y que proyecta su figura hacia un lugar todavía más alto en la memoria del deporte.
Te puede interesar
