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Lunes, 2 de noviembre de 2026
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Chochoyotes: la pasta de masa de maíz con forma de ombligo que espesa los caldos de la cocina mexicana

Hechos con la misma masa de las tortillas, estos bocados de origen prehispánico se cuecen en el caldo y lo espesan con su propio almidón.

Por Patricia ZalazarTurismo y ambiente · · hace 3 h
Chochoyotes: la pasta de masa de maíz con forma de ombligo que espesa los caldos de la cocina mexicana

Los chochoyotes son pequeñas bolitas de masa que llevan una hendidura en el centro, un rasgo que les da el aspecto de un ombligo. Forman parte de la cocina hogareña de México, donde acompañan a buena parte de los caldos y guisos tradicionales. Según el material consultado, su origen se remonta a las culturas prehispánicas de Mesoamérica, y su nombre proviene del náhuatl, aunque la etimología exacta todavía es objeto de debate entre los especialistas.

Una preparación anterior a los ñoquis

Mucho antes de que los ñoquis italianos llegaran al otro lado del Atlántico, la cocina mexicana ya contaba con una preparación de características muy similares. Según la región, el mismo bocado recibe distintos nombres, entre ellos jarochos, pibitos, ombligos o textales, aunque en la mayoría de los casos se los conoce como chochoyotes.

Ingredientes y forma de preparar la masa

La base es la misma masa que se emplea para las tortillas, elaborada con harina de maíz nixtamalizado, que puede ser blanca, amarilla o negra, agua tibia, manteca de cerdo y sal. La proporción estándar que describe el material es de aproximadamente tres cuartos de taza de agua por cada taza de harina. La masa se amasa hasta lograr una textura blanda y moldeable, parecida a la plastilina, que no se adhiera a las manos. Algunos cocineros suman ingredientes para darles más carácter:

  • Epazote
  • Cilantro
  • Hoja santa
  • Chicharrón picado
  • Ajo
  • Queso

Para darles forma se toman porciones de igual tamaño, de entre 2,5 y 5 centímetros de diámetro. Luego se bolean y se presiona el centro con el dedo sin llegar a atravesar la masa. Esa hendidura cumple una función práctica, ya que actúa como un pequeño recipiente que retiene el caldo del guiso mientras se cocinan.

En cuanto a la cocción, el material destaca que los chochoyotes se incorporan al líquido cuando este se encuentra a punto de hervir, con pequeñas burbujas visibles, para evitar que se peguen entre sí. Después se baja el fuego y se dejan cocinar a temperatura baja entre diez y quince minutos. Están listos cuando emergen a la superficie, del mismo modo que los ñoquis. Durante la cocción liberan almidón, lo que permite espesar el caldo de manera natural.

PZ
Patricia ZalazarTurismo y ambiente

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