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Control Resonant se anima a cambiar el paradigma y se la juega con Dylan Faden al mando del timón

El nuevo videojuego de Remedy Entertainment redefine la saga Control, pone al hermano de Jesse Faden en el centro de la escena y convierte el combate cuerpo a cuerpo en la gran apuesta de una aventura de mundo abierto en una Nueva York atravesada por lo paranormal.

Por Lautaro MaidanaCultura y chamamé · 18 de septiembre de 2026 · hace 4 h

Arrancamos por donde arranca todo buen chamamé: por el primer acorde, ese arranque firme que ya te dice cómo va a ser el resto de la pieza. Y en este caso el acorde lo toca Aberrant, un arma que se transforma en espada, guadaña, martillo o taladro según el movimiento que elija quien la esgrime. Vamos por partes, porque la cosa da para rato.

Control Resonant es la nueva entrega de la franquicia que Remedy Entertainment viene construyendo desde aquel Control que vio la luz en 2019. Lo que cambia acá no es solamente el personaje principal, sino la manera de pelear. Los desarrolladores decidieron dejar un paso al lado a las armas de fuego como columna vertebral del combate y apostar de lleno por los golpes cuerpo a cuerpo, las combinaciones y los desplazamientos rápidos. Es un volantazo pensado, buscando renovar la fórmula sin perder la identidad de la saga.

Un arma que muta al ritmo de los golpes

La gran vedette del sistema de combate es Aberrant, una herramienta que muta sin pedir permiso. No hay que andar eligiendo cada variante desde un inventario, como si fuera una trampa de cazador que uno arma antes de salir al monte. La transformación se dispara sola cuando Dylan lanza un ataque ligero, un golpe pesado o remata una combinación. Y como si fuera poco, las mejoras del arma permiten ajustar esos matices al gusto de cada jugador, lo que vuelve a cada partida una experiencia bastante personal.

Y ya que la nota se mete con el monte, aprovecho a tirar un verso que me acompaña hace tiempo, del Tata Cedrés y Mateo Rajat: "Chamamé es el mensaje, que se lo llevan susurrando el monte y el río". Me sirve para decir algo simple: hay obras que se entienden mejor cuando uno se deja llevar, sin forcejear con el material.

Dylan Faden toma la batuta

Quien tiene Aberrant en la mano es Dylan Faden, el hermano menor de Jesse, aquella Directora que supo encabezar la Casa Inmemorial. Dylan lleva siete años buscando a Jesse, desaparecida en un mundo que se deformó y aisló entre dimensiones, después de que el Hiss se fugara del edificio que cobijaba a la Oficina Federal de Control y se expandiera por toda Nueva York.

La historia bucea además en el pasado de Dylan como sujeto de los experimentos que esa misma Oficina Federal le hizo cuando era pibe. Aunque le cuesta manejar sus poderes, Dylan termina aceptando colaborar con el organismo. Es un recorrido que pone sobre la mesa las consecuencias de aquellas pruebas y amplía el mapa de información sobre los fenómenos paranormales del universo.

Combate con olor a acorde sostenido

El corazón del juego late en los combates, y ahí los diseñadores aplicaron una lógica muy del chamamé: si querés mantener el ritmo, tenés que sostener el acorde. Atacar permite sostener el uso de otras herramientas, porque los golpes cercanos recargan la energía que activa las habilidades especiales, y los enemigos derrotados van dejando salud como quien va dejando mudos en el camino.

  • Hay enemigos de mayor tamaño que generan criaturas de manera continua, por lo que elegir a quién enfrentar primero es parte de cada encuentro.
  • La movilidad incluye esquivas, impulsos aéreos, flotación temporal y ataques en el aire.
  • Se puede interrumpir una animación para esquivar y seguir con la combinación si Dylan no recibe un golpe.
  • Entre los poderes disponibles, Ignite permite incendiar las armas y aplicar quemaduras a los adversarios.

El crecimiento del personaje y la ciudad partida

El crecimiento de Dylan combina varios sistemas: árboles de habilidades, mejoras específicas del Aberrant y aumentos opcionales de salud y energía. A eso se le suman las misiones principales y las actividades secundarias, que también sirven para elevar su estatus en cada zona. Igual que en una zona de la chacra, lo que se hace de más vuelve.

Una aclaración al pasar, porque no quiero marear al lector con términos en otros idiomas: "resonant" se traduce al castellano como "resonante", algo que vibra al unísono con otra cosa. Y el nombre del arma, Aberrant, se puede entender como "algo que se desvía de lo habitual", que en criollo viene a ser "lo que no encaja en ninguna categoría". Ahí se entiende por qué Remedy eligió esa palabra para bautizar un arma que cambia de forma según el movimiento.

Mi postura es clara y la digo de frente: a mí este volantazo me convence, porque Remedy viene mostrando oficio para sostener mundos raros sin que se caigan a pedazos. Pero también creo que el juego tiene que demostrar en la práctica que el combate cuerpo a cuerpo no se vuelve repetitivo ni agotador en las horas largas. Quiero ver cómo se sostiene esta apuesta.

Si te copa el universo de Control, este es un regreso obligado, porque Dylan es un personaje con el que vale la pena meterse. Y si te tira más la idea de un combate distinto, también. A quien te recomiendo escuchar antes de prender la consola es a Monchito Merlo, que cuando entona "Lloraré" deja en claro que una misma voz puede cambiar de forma según el acorde, igualito que el Aberrant de la historia.

LM
Lautaro MaidanaCultura y chamamé

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