Viernes, 11 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaVida
Vida /

Una caída en el Bayo que deja una lección: cuando el snowscoot se cruza con la nieve profunda

El episodio del rider Mirko Luqe reavivó el debate sobre los protocolos de grupo en zonas fuera de pista y la difusión de dos disciplinas que crecen en la cordillera neuquina.

Por Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad · 11 de septiembre de 2026 · hace 57 min

Me acomodé en un banco de la plaza central de Villa La Angostura, con el termo cebado y la vista puesta hacia donde empieza el Cerro Bayo. Ahí me atiende Enrique, mozo de un café de toda la vida, que me cuenta mientras sirve el cortado que este invierno la montaña está distinta: “Viene gente con unos aparatos raros, ni bici ni tabla, y se meten por todos lados”. Lo que Enrique ve desde la barra es, ni más ni menos, el desembarco cada vez más fuerte del snowscoot y el snowbike, dos disciplinas que están dejando de ser una curiosidad para convertirse en una presencia habitual en los cordones de nieve patagónicos.

El episodio que volvió a poner el tema sobre la mesa ocurrió en plena temporada, en una zona fuera de pista del Cerro Bayo, cuando el deportista argentino Mirko Luqe, referente de ambas especialidades, perdió el control durante un descenso en nieve polvo profunda y cayó varios metros por la pendiente. Salió ileso, pero la imagen recorrió grupos y redes de riders y dejó al descubierto uno de los puntos más sensibles del riding de montaña: cómo reacciona el grupo cuando uno de sus integrantes se accidenta en terreno no balizado.

Qué son el snowscoot y el snowbike

Para quien todavía no los vio en acción, vale la aclaración: son variantes del ciclismo de montaña adaptadas a la nieve. Tomá como referencia la geometría y el manejo de una bicicleta BMX y combinalos con el deslizamiento propio del snowboard. El resultado es un vehículo en el que la rueda delantera se reemplaza por un pequeño esquí y la trasera por una tabla. Eso permite al rider meterse en pendientes empinadas y en nieve no compactada, siempre y cuando tenga nivel técnico y, sobre todo, lea bien el terreno. No es un juego: exige experiencia, equipo adecuado y sentido común.

Por qué la caída de Luqe preocupa a los guías

“En terreno fuera de pista, la primera obligación no es seguir bajando: es frenar, mirar al compañero y verificar que esté bien. Si no responde, hay que acercarse de inmediato, porque en nieve profunda una persona puede quedar enterrada y asfixiarse en minutos.”Protocolos estándar de seguridad en nieve no balizada

Lo que los guías de alta montaña y los instructores de fuera de pista remarcan una y otra vez es que, ante una caída en nieve polvo, el grupo debe detenerse en seco, establecer contacto visual o verbal con el accidentado y, si no hay respuesta inmediata, acercarse para evaluarlo. Esta regla básica, que parece de manual, se vuelve crítica cuando el accidente ocurre lejos de las pistas demarcadas del centro de esquí, donde nadie va a escuchar un grito ni a ver una bandera de pedido de auxilio.

  • Grupo mínimo de tres personas: nunca salir solo ni de a dos a zona fuera de pista.
  • Detector de víctimas de avalancha (DVA) por persona, con pilas chequeadas.
  • Pala y sonda para cada integrante del grupo.
  • Radio o teléfono con carga completa y números de emergencia locales.
  • Recorrido previsto informado a alguien en tierra, con horario estimado de regreso.
  • Revisión del parte de nieve y del riesgo de avalanchas del día antes de subir.

El Cerro Bayo, en Villa La Angostura, ofrece pistas habilitadas para esquí y snowboard, pero también atrae a riders y esquiadores experimentados que buscan la nieve virgen de sus faldeos. Ahí es donde el episodio de Luqe vuelve a servir de recordatorio: dominar el snowscoot o el snowbike no exime de respetar los protocolos. Le pido al municipio de Villa La Angostura y a las autoridades del centro de esquí que refuercen la señalización en los accesos a las zonas no balizadas y que exijan, de manera visible, que todo rider que se interne fuera de pista porte DVA, pala y sonda. Una cartelería clara en cada acceso puede ser la diferencia entre un susto y una tragedia.

RA
Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad

Te puede interesar