Cuentapropismo informal: ingresos promedio de $541.000 en el primer trimestre y una brecha creciente frente al trabajo registrado
Los datos del Instituto Universitario CIAS muestran que la mitad de los trabajadores por cuenta propia sin aportes percibió hasta $400.000 mensuales, mientras que el segmento formal casi triplicó esa cifra. Comercio, construcción y servicios personales concentran la mayor parte de esas ocupaciones.
El ingreso promedio de los trabajadores por cuenta propia que se desempeñan en la informalidad se ubicó en 541.000 pesos mensuales durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con el relevamiento difundido por el Instituto Universitario CIAS, una casa de estudios especializada en la problemática del trabajo. La cifra, que corresponde al conjunto de ocupados que desarrollan su actividad sin estar registrados ante los organismos de la seguridad social, equivale a poco más de un tercio del ingreso medio de los cuentapropistas formales, que percibieron 1.391.000 pesos en el mismo período, y resulta claramente inferior al promedio general de 1.104.000 pesos correspondiente a la totalidad de las personas ocupadas, según el mismo informe.
La distancia se profundiza al observar la mediana, es decir, el valor que divide a la población en dos mitades iguales. En el caso de los independientes informales, ese umbral se redujo a 400.000 pesos mensuales, lo que indica que la mitad de ese universo obtuvo ingresos de hasta ese monto. La comparación interanual, tomando como referencia el mismo trimestre del año anterior, muestra una recomposición nominal que, sin embargo, no alcanza para revertir la brecha con el segmento formal ni con el resto de los ocupados, si se considera la evolución de los precios acumulada en ese lapso.
Vamos a los números
- Ingreso promedio de cuentapropistas informales: $541.000 mensuales (primer trimestre de 2026).
- Ingreso promedio de cuentapropistas formales: $1.391.000 mensuales.
- Ingreso promedio del total de ocupados: $1.104.000 mensuales.
- Mediana de ingresos entre informales: $400.000 mensuales.
- Pago por hora: $4.435 entre independientes informales y $9.154 entre registrados.
- Horas semanales trabajadas: 30,5 entre informales frente a 38 entre formales.
- Participación del trabajo independiente en el total de ocupados: 25,5% en el segundo trimestre de 2026, 1,8 puntos porcentuales más que un año antes, equivalente a unas 307.000 personas adicionales.
El panorama se completa con dos indicadores que dan cuenta de la precariedad estructural que afecta a este segmento. El 29 por ciento de los cuentapropistas informales manifestó que, en las semanas previas al relevamiento, había trabajado menos horas de las que deseaba, una señal de subocupación por insuficiencia de demanda. Además, el 55 por ciento obtuvo ingresos inferiores al valor de una canasta básica alimentaria para un adulto, umbral que sirve como referencia de indigencia. La combinación de menor cantidad de horas pagas y menor retribución por hora explica buena parte de la diferencia de ingresos frente a los trabajadores registrados.
Dónde se concentra el trabajo por cuenta propia
La composición sectorial del trabajo independiente, según los datos que aporta la Encuesta Permanente de Hogares, muestra una marcada concentración en actividades que requieren bajo nivel de capital y se desarrollan, en muchos casos, en la vía pública o en el propio domicilio. El comercio ocupa el primer lugar, con aproximadamente 635.000 personas, equivalente al 30 por ciento del total de ocupados por cuenta propia. En esa categoría se incluyen almacenes barriales, kioscos, puestos de feria y ventas por canales digitales, modalidades que durante los últimos años ganaron participación.
La construcción de pequeña escala, que abarca desde arreglos y refacciones en viviendas hasta changas y trabajos eventuais, reúne a unas 402.000 personas, el 19 por ciento del total. Los servicios personales, entre los que se cuentan peluquería, jardinería, estética y cuidado de personas, suman 354.000 trabajadores, alrededor del 17 por ciento. Completan el cuadro las tareas de reparaciones, la producción artesanal de baja escala, el transporte de pasajeros y la preparación de alimentos para su venta al público, todas actividades donde la presencia de trabajadores sin aportes resulta significativa.
“Estas actividades suelen desarrollarse con recursos muy limitados: el 76 por ciento de los relevados no cuenta con un local para trabajar y el 22 por ciento carece, además, de máquinas y vehículo. Esta inserción laboral corresponde a un ‘cuentapropismo de necesidad’, asociado a la búsqueda de ingresos ante la falta de otras opciones.”Santiago Poy, vicerrector del Instituto Universitario CIAS
La radiografía que arrojan los datos del CIAS en el primer trimestre del año y la lectura que ofrece la Encuesta Permanente de Hogares para el segundo trimestre permiten dimensionar la magnitud del fenómeno. De cara a los próximos relevamientos, la variable clave para seguir de cerca será la evolución del ingreso real de los trabajadores por cuenta propia informales, en un contexto donde el empleo independiente sigue ganando participación dentro del total de ocupados y donde la distancia frente a las modalidades registradas no muestra señales de acortamiento.
