Desde Neuquén, un jugador sin formación en programación armó un juego de estrategia con pueblos originarios
Facundo Ávila, de 36 años y sin estudios de programación, usó herramientas de inteligencia artificial para crear Trawün Mapu, un juego que permite conducir a mapuches, tehuelches o pehuenches.
Facundo Ávila tiene 36 años, trabaja en recursos humanos y nunca hizo un curso de programación. Aun así, durante el último año se metió de lleno en el desarrollo de un videojuego de estrategia en tiempo real inspirado en Age of Empires, con una particularidad: los jugadores conducen pueblos originarios de la Patagonia.
La idea venía dando vueltas en su cabeza desde hacía seis años, pero le faltaban las herramientas para llevarla adelante. Todo cambió cuando un compañero le mostró recursos de inteligencia artificial que él no conocía, y el proyecto empezó a tomar forma.
Cómo funciona el juego
Trawün Mapu replica la mecánica de títulos clásicos del género. Cada jugador elige un pueblo (mapuche, tehuelche o pehuenche), administra recursos, construye su campamento y compite contra los demás. Para alimentar a la población hay que cazar guanacos, recolectar piñones de los pehuenes o pescar, mientras que la madera se obtiene talando árboles autóctonos de la región. El mapa suma pumas que pueden atacar a los jugadores y cóndores que sobrevuelan el territorio.
El juego se puede jugar en modo individual, en escaramuzas de todos contra todos, en campañas con misiones por poblado o en partidas en línea de hasta seis personas. Por ahora, eso sí, solo permite jugar con conocidos, porque todavía no tiene chat propio.
Una creación con varias herramientas
“Usé Claude como generador gráfico, y elegí ChatGPT para los guiones, para poder nutrirme de diferentes palabras, porque tiene diálogos en mapudungun y otras lenguas originales. Y después creé mi propio motor del videojuego, lo hice solo con Claude.”Facundo Ávila
Para documentarse sobre la vida precolombina en la región, Ávila recurrió a información del Museo Precolombino de Chile y a Wikipedia. La banda sonora también fue compuesta con inteligencia artificial, a partir de instrumentos y melodías asociados a la cultura mapuche. Y el nombre, que en mapudungun significa "encuentro con la tierra", apareció de manera casual mientras buscaba una palabra que resumiera la propuesta.
Lo que más llama la atención es el esfuerzo que hay detrás de cada versión. Desde diciembre del año pasado, un grupo de amigos prueba cada entrega mensual y reporta errores. Según explicó el propio Ávila, el juego ya es jugable en su totalidad y falta pulir detalles menores, y cuenta con un repositorio propio para que quienes lo tengan puedan actualizarlo desde el mismo juego.
