Enfrentados: Marfil, la novela de Mercedes Ron que se anima a crecer y pasa del papel a la pantalla
Ester Expósito y Hugo Diego García protagonizan la adaptación que dirige Óscar Pedraza. Mercedes Ron habla de cómo su paso por Nueva York y su salida de la saga Culpables la empujaron a escribir un romance con secuestro, guardaespaldas y un conflicto que ya no es solo adolescente.
Me imagino la primera escena como si la estuviera viendo desde la butaca de un cine de pueblo: una chica que entra y sale de la noche como si el mundo fuera suyo, y de golpe un operativo de seguridad que le cambia la vida. Así arranca Enfrentados: Marfil, la novela de Mercedes Ron que ahora se sube a la pantalla con Ester Expósito y Hugo Diego García como caras principales, bajo la dirección de Óscar Pedraza. La historia mezcla el tironeo amoroso entre Marfil y su guardaespaldas con las consecuencias de un secuestro, y de entrada queda claro que acá no estamos en el universo de Wattpad de hace diez años, sino en un intento consciente de pegarle un salto a un registro más grande, más denso, más de adulta joven.
La propia Ron lo cuenta sin vueltas: después del fenomenal de ventas que le dio la saga Culpables, con más de seis millones de libros vendidos, sintió que necesitaba correrse de la literatura juvenil pura y meterle al libro un conflicto que pesara más allá de la pareja. Y cuando uno lee lo que ella dice de sus inspiraciones, entiende por qué la historia respira a Kevin Costner y Whitney Houston caminando por un pasillo en penumbras: la gran referencia declarada es El guardaespaldas, el clásico donde el amor entre una estrella y su custodio se vuelve imposible justamente porque hay un peligro de fondo. En guaraní, eso bien podríamos llamarlo ñeñói, un encuentro que parece casual pero que te termina marcando a fuego, y eso es lo que Ron buscó: un vínculo así, nacido de la necesidad y del miedo, no del chat de un café.
Nueva York, la amiga y el departamento ajeno
Hay un detalle de la vida real de la autora que se coló de lleno en Marfil. Ron escribió la novela durante una estadía larga en Nueva York, viviendo con una amiga, después de años en la casa de sus padres en Buenos Aires. Esa mudanza temporaria le sirvió para escribir desde la sensación de soltarse por primera vez, de abrirse un mundo propio, y eso se nota: Marfil arranca siendo esa chica que sale, que se permite, que prueba la libertad. Después llega el secuestro y con él la otra cara, la del cuidado permanente, la del cuerpo ajeno que se mete en la rutina. Esa tensión entre la chica que era y la que le toca ser es, a mi entender, lo más interesante del planteo, y lo que justifica que la historia se haya animado a salir del nicho juvenil sin pedir disculpas.
Cuando Ron habla de la adaptación, rescata tres cosas que le importaban mucho: la química entre Expósito y García, las escenas de acción y el modo en que la ciudad se vuelve un personaje más. Es lógico: pasar de la página a la pantalla le da a los lectores la chance de verle la cara a esa chica que cada uno había imaginado distinto, y de meterle el ruido de Nueva York de fondo, que en una novela se intuye y en una serie o película se siente en los parlantes. Y acá vale una aclaración que a mí, como lector grande, me dejó conforme: Ron sigue siendo una autora de vínculos por encima de todo. Aunque le mete peligro, intriga y hasta lecturas de fantasía, dice que el motor emocional de sus libros es el romance. Y se nota. Acá no hay una superheroína que se salva sola: hay una chica a la que la vida le cambia la cerradura de un día para otro, y un tipo al que le pagan por no apartarse de su lado.
- Ester Expósito y Hugo Diego García como Marfil y su guardaespaldas, la pareja central de la historia.
- Óscar Pedraza en la dirección, con la misión de sostener el equilibrio entre romance, acción y misterio.
- Mercedes Ron como autora del libro, porteña criada en Wattpad, radicada en Sevilla y con la saga Culpables ya en el horizonte de los seis millones de ejemplares vendidos.
- Una historia que toma como referencia explícita El guardaespaldas y le suma el peso de un secuestro para correr a la autora del registro juvenil.
- La experiencia de Ron en Nueva York como semilla de la Marfil más libre y más permeable al cambio.
Para ir a escuchar, yo me quedo con la dupla Expósito-García, porque ahí se juega buena parte de la apuesta: si la química entre el guardaespaldas y Marfil funciona en pantalla, la historia se banca el salto de tono. Y a Ron le diría, con el cariño de un lector que la leyó crecer, que está bueno que se haya animado a escribir personajes que se lastiman de verdad, no solo que se dejan llevar por el vértigo. Si la serie lo sostiene, vamos a estar ante una de las adaptaciones más interesantes del año para el público adulto joven que alguna vez arrancó leyendo en Wattpad y hoy pide otra cosa. Y si no, al menos nos queda la novela, que es de las que se leen de corrido en un fin de semana largo.
