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Martes, 27 de octubre de 2026
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La familia de Estepa que eligió hacer mantecados a mano y conservar sus máquinas históricas

A poco más de ochenta kilómetros de Sevilla, un obrador combina las recetas familiares con equipos próximos a cumplir un siglo. La visita permite conocer una forma de producción alejada de la escala industrial.

Por Patricia ZalazarTurismo y ambiente · · hace 2 h
La familia de Estepa que eligió hacer mantecados a mano y conservar sus máquinas históricas

En Estepa, una localidad de la provincia de Sevilla reconocida por su tradición dulcera, la elaboración de mantecados conserva un espacio para el trabajo manual y la maquinaria antigua. En el Museo Obrador Dulcería La abuela Asunción, una familia produce hasta 300 kilos diarios y recibe visitantes interesados en conocer el proceso.

La amasadora y el horno del establecimiento se acercan a los cien años de uso continuo, mientras que las piezas se forman una por una con las manos. Se trata de una escala muy distinta de la que alcanzan las plantas industriales del sector, capaces de producir miles de kilos por hora.

Una tradición recuperada en familia

El proyecto comenzó cuando Miguel de la Cruz dejó una de las empresas históricas de Estepa y recuperó las recetas de su padre para fundar su propio obrador. Su propósito fue mantener una elaboración artesanal, respetuosa de los tiempos de la masa, en lugar de seguir el camino de la producción masiva.

A esa iniciativa se sumó su hija Alba de la Cruz, de 34 años, ingeniera aeronáutica que trabajaba en una multinacional de Sevilla. Su regreso a la localidad de su familia representó un cambio de actividad, aunque sin abandonar la fascinación que siente por los aviones.

Para Alba, el trabajo manual no es solamente una cuestión de escala: sostiene que dar forma a cada pieza a mano determina una textura que no se reproduce del mismo modo mediante un proceso mecanizado. La diferencia explica la elección del obrador, sin desconocer que la industria responde a volúmenes de producción mucho mayores.

Una receta nueva y una visita al obrador

La continuidad de las recetas familiares también dejó lugar a una incorporación impulsada por la generación más joven. Aunque Miguel no preveía modificar las preparaciones originales, sus hijas lo convencieron de sumar el polvoroncito de la abuela, elaborado con almendra Marcona, que permanece en la oferta del establecimiento.

El lugar funciona tanto como taller productivo como espacio de visita: allí se pueden observar las máquinas históricas en funcionamiento y conocer cómo se preparan los dulces. Para quienes planeen acercarse, los meses previos a las fiestas de fin de año son la temporada más destacada de la actividad en Estepa.

Patricia Zalazar, Turismo y ambiente.

PZ
Patricia ZalazarTurismo y ambiente

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