La Feria del Libro de Neuquén entra en su recta final con propuestas para todos los bolsillos y todas las edades
Hasta el domingo se pueden conseguir títulos desde 2.000 pesos, recorrer dos globas con libreros de todo el país y sumar lecturas, música y juegos para armar una salida en familia por la capital neuquina.
Abrí la mañana en la costanera del río Limay con Daniel, un vecino del barrio Confluencia que me dijo mientras tomaba mate que todavía no se había acercado a la Feria del Libro. Me lo quedé mirando, porque la edición 2026 de la Feria Internacional del Libro de Neuquén entra este finde en su último fin de semana y vale la pena no dejarla pasar.
Una salida para combinar libros, música y juegos
Para quienes buscan un paseo que combine libros y otras actividades, la Feria Internacional del Libro Neuquén 2026 se prepara para cerrar diez días de actividad con una programación que permite organizar la visita alrededor de la compra de un título, una lectura en vivo o las opciones para compartir en familia. La propuesta se monta en dos globas con stands de libreros llegados de distintos puntos del país, donde conviven publicaciones infantiles, novedades editoriales y textos de autores patagónicos, incluidos varios que no suelen encontrarse en las grandes cadenas.
Cuánto sale armarse un plan en la feria
El presupuesto es uno de los datos a tener en cuenta antes de recorrer los puestos: hay títulos desde 2.000 pesos, mientras que algunos volúmenes más exclusivos superan los 70.000 pesos. Ese rango permite tener una referencia clara de los valores que se pueden encontrar y armar la salida en función de lo que cada bolsillo esté dispuesto a gastar. Una forma práctica de encarar el recorrido es partir del tipo de libro que se busca y dedicar parte de la visita a conocer otros títulos, dejándose llevar por las recomendaciones de los libreros y por la oferta regional.
Charlas, lecturas en vivo y experiencias inmersivas
El plan también puede extenderse más allá de los stands. Durante el evento hay charlas con escritores, presentaciones y lecturas en vivo. A esa programación se suman espectáculos musicales y experiencias inmersivas, que amplían las opciones para quienes quieran combinar el recorrido librero con otras propuestas. La feria completa la oferta con gastronomía y juegos educativos para distintas edades, lo que la convierte en una salida con intereses diversos: desde buscar una novedad editorial hasta participar de una actividad en familia, todo en el mismo paseo.
A Daniel, mi vecino de la costanera, le voy a dejar el dato en la puerta: todavía está a tiempo de darse una vuelta y volver a casa con un libro bajo el brazo. Desde acá le pido al municipio de Neuquén que extienda la difusión de esta última jornada para que ningún vecino se pierda la posibilidad de recorrer las globas, escuchar a los autores patagónicos y llevarse, aunque más no sea, esa primera edición de 2.000 pesos que tantas veces regala un descubrimiento.
