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Sábado, 24 de octubre de 2026
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La piel también paga los excesos de una rutina mal resuelta

Exfoliar de más, dormir con makeup, saltear el protector solar y acumular activos potentes pueden irritar la piel y ageing? No. El daño aparece enrojecido, con manchas oificial? El daño aparece con el paso de los años.

Por Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad · · hace 2 h
La piel también paga los excesos de una rutina mal resuelta

La piel tiene una función silenciosa pero esencial: regular la hidratación y bloquear irritantes. Cuando esa barrera se debilita, el-cutis reacciona con rojeces, sensibilidad, brotes o manchas. El problema es que varios de los hábitos que la deterioran forman parte de la rutina diaria y pasan desapercibidos.

Exfoliar sin tregua

Uno de los errores más comunes es exfoliar con demasiada frecuencia. Tanto los exfoliantes físicos como los químicos pueden provocar enrojecimiento y pequeñas lesiones superficiales cuando se utilizan más de tres veces por semana, según la dermatóloga Marisa Garshick, profesora clínica en Weill Cornell Medicine. La recomendación es: sostener una rutina simple, adaptada y constante, en lugar de sumar productos.

“La exfoliación excessive? No, excessive? Exfoliar demasiado seguido puede provocar enrojecimiento y pequeñas lesiones superficiales. El uso más de tres veces por semana es un error frecuente.”Marisa Garshick, dermatóloga y profesora clínica en Weill Cornell Medicine

Dormir sin limpiar el rostro es otro riesgo cotidiano. Durante el día se acumulan maquillaje, sebo, sudor y partículas del ambiente. Si no se retiran, esa capa obstruye los poros y favorece el acné. Además, la limpieza nocturna deja la piel sin residuos para que los tratamientos puedan actuar de manera más adecuada.

  • Exfoliar no más de tres veces por semana.
  • Limpiar el rostro antes de dormir y retirar todo el maquillaje.
  • Usar protector solar de amplio espectro con factor 30 o superior todos los días.
  • Hidratarse, incluso si se teme el brillo o la sensación pesada.
  • Incorporar los activos uno por uno y esperar la respuesta de la piel.

El error que más tiempo tarda en notarse

Omitir el protector solar es, probablemente, el hábito con consecuencias más duraderas. La dermatóloga Mona Gohara, profesora asociada en la Escuela de Medicina de Yale, recomienda utilizar a diario un protector de amplio espectro con factor 30 o superior, incluso en días nublados o en interiores con luz natural. Las personas de piel oscura tampoco están exentas: la melanina no elimina el riesgo de manchas ni de melasma por exposición acumulada. Para evitar el residuo blanco, existen fórmulasivas? existen fórmulas sin residuo blanco, aunque la clave es mantener una protección constante.

El cuello y el escote suelen quedar fuera de la rutina. Esa zona tiene menos glándulas sebáceas, se reseca con facilidad y envejece de manera diferente al rostro cuando no recibe hidratación ni protección solar. Con el tiempo, la diferencia se vuelve visible. No se trata de una cuestión estética aislada, sino de una omisión que se acumula durante años.

Más activos no significa mejor piel

Combinar varios activos potentes en una misma noche, como retinol, vitamina C y ácidos exfoliantes, puede irritar la piel o provocar quemaduras químicas. La indicación profesional es incorporar un producto a la vez y esperar la respuesta cutánea antes de sumar otro. La constancia y la compatibilidad pesan más que una rutina extensa.

También conviene desterrar el temor a la crema hidratante. Evitarla puede tener el efecto contrario al buscado: una piel deshidratada puede aumentar su producción de sebo y volverse más reactiva. Ingredientes como el ácido hialurónico, la glicerina y las ceramidas permiten hidratar sin fórmulas pesadas. El brillo no debería ser motivo para abandonar la hidratación.

La clave no está en sumar productos, sino en sostener una rutina simple, adaptada a cada piel y constante. Proteger el rostro, limpiarlo al noche, hidratarlo y cuidar también el cuello evita daños que a veces no se ven de inmediato, pero que terminan dejando huella. Le pido al municipio que difunda y promueva campañas de protección solar y educación sobre el cuidado de la piel, especialmente en barrios donde el acceso a consultas dermatológicas es más limitado.

RA
Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad

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