La vuelta de Facebook al cine: Sorkin se anima solo y Jeremy Strong se mete en la piel de Zuckerberg
El guionista de "La red social" toma ahora las riendas como director de su propia secuela y presenta a un protagonista que, según sus propias palabras, no se sacaba a Mark ni en los cortes del rodaje. Una nota para entender qué se viene y por qué esta película promete ser otra cosa.
Volvió a sonar el teléfono en la redacción y la noticia me hizo agarrar la lapicera con una sonrisa de oreja a oreja, porque cuando Facebook se cruza con el cine siempre se arma conversación larga de café. Resulta que "La red social", aquella película de David Fincher que en su momento nos sacudió a todos, va a tener una suerte de continuación, y lo mejor del asunto es que el que lleva las riendas es ni más ni menos que Aaron Sorkin, el mismo que escribió el guion original y que ahora se calza también el sombrero de director. La película se llama "El precio de la red" y tiene fecha de estreno confirmada para el 9 de octubre de 2026, así que hay tiempo de ir preparándose pero también de ir palpitando.
Lo primero que uno tiene que entender es cómo se para este proyecto en relación con la película de Fincher. Sorkin fue muy claro al presentarla: no se trata de una remake ni de una copia, sino de una pieza complementaria, como una segunda lectura del mismo fenómeno pero desde otro ángulo. El material que llegó a la redacción todavía no precisa cuál es el episodio puntual de Facebook que va a organizar la trama, pero alcanza con saber que el guionista vuelve sobre el universo que mejor conoce para volver a sacudirnos con el nacimiento, los entretelones y las zonas oscuras de la red social más famosa del mundo.
Un Zuckerberg que no se sacaba el personaje ni en los cortes
Y acá viene la parte que a mí, como periodista y como curioso del oficio, me resultó de lo más atractiva. Sorkin contó cómo fue trabajar con Jeremy Strong, el actor que se pone en la piel de Mark Zuckerberg, y la descripción que hizo suena casi a una leyenda de rodaje. Según el director, Strong se mandó una preparación enorme por su cuenta antes de pisar el set, y cuando arrancó la filmación llevaba esa construcción tan metida en el cuerpo que no se la sacaba ni en los intervalos entre escena y escena. El propio Sorkin fue el encargado de avisarles a los compañeros de elenco lo que se venía: les dijo que no esperaran del protagonista bromas ni charla liviana en los cortes, porque la decisión de Strong había sido sostener la voz y la manera de caminar de Zuckerberg también fuera de cuadro.
Esa forma de trabajar, que alguno podrá mirar de reojo, está lejos de ser un capricho. El director lo vinculó directamente con la idea que el actor se había formado sobre cómo se relacionaría su personaje con la gente que lo rodeaba. Para Sorkin, ese sostenido de Strong no fue un berrinche de método sino una decisión interpretativa, y el realizador cerró el tema con una frase que a mí me dejó conforme: dijo estar más que contento con el resultado, así que habrá que creerle y esperar para verlo en pantalla.
Hay algo que me gusta destacar antes de cerrar, y es el modo en que Sorkin cuidó al resto del elenco. Contarles de antemano qué iban a encontrar no es un detalle menor, es una manera de proteger el clima de trabajo y de evitar malentendidos que después terminan en notas de color. Cuando un director hace ese trabajo previo, lo que llega a la pantalla suele tener otra textura, y uno lo percibe todavía más si viene de un guionista que sabe cómo escribir personajes que funcionan en manada.
Si me preguntan a quién recomiendo ir a ver cuando se estrene, la respuesta es bastante directa: a los que se engancharon con "La red social" y quieren ver cómo sigue la conversación sobre el poder que acumulan las redes, y muy especialmente a los seguidores de Jeremy Strong, que en "Succession" ya nos demostró de qué pasta está hecho cuando se le mete un personaje entre las costillas. El 9 de octubre de 2026, en tanto, ya quedó agendado en mi almanaque de obligaciones culturales.
