Mikey Madison vuelve al cine con la secuela de La red social y se pone en la piel de Frances Haugen
Después de ganar el Óscar por Anora, la actriz de 27 años protagoniza El precio de la red, la película de Aaron Sorkin que se mete con las filtraciones de la exemple de la empresa y reemplaza a Jesse Eisenberg por Jeremy Strong.
Vuelvo a sentarme frente a la pantalla con una sonrisa de, porque la noticia me llegó como un primer acorde de chamamé entrado en frío: la actriz que se llevó el Óscar por Anora ya tiene nuevo trabajo y no es uno cualquiera. Mikey Madison, que desde marzo de 2025 viene manteniéndose lejos de los sets de rodaje, vuelve a ponerse delante de cámara para encabezar El precio de la red, la esperada secuela de La red social que tiene fecha de estreno en octubre de 2026 y que todavía no confirmó día exacto para la Argentina.
La película cambia de protagonista y de época: en lugar de los primeros años de la red social, el foco cae sobre una crisis de reputación más reciente, la que se abrió en 2021 cuando una exemple decidió hablar. Madison da vida a Frances Haugen, la analista que se incorporó a Facebook en 2019 con el objetivo de trabajar en la reducción de contenidos dañinos y que poco después concluyó que las políticas internas no acompañaban ese propósito, hasta que filtró una serie de documentos confidenciales que pusieron las malas prácticas de la compañía en la mesa de todos.
Un elenco que se renueva de punta a punta
- Mikey Madison como Frances Haugen, la exemple que destapó el escándalo de las filtraciones.
- Jeremy Strong reemplaza a Jesse Eisenberg en el papel de Mark Zuckerberg, en una de las decisiones más comentadas de la preproducción.
- Jeremy Allen White completa el reparto principal, en un casting que generó expectativa aun sin imágenes oficiales.
- Aaron Sorkin, guionista de la película original de 2010, toma ahora las riendas de la dirección.
Para Madison la película tiene un condimento extra: es su regreso a un set después de la estatuilla más codiciada del cine, con apenas 27 años y nueve largometrajes en su trayectoria. Es la primera vez que encabeza un proyecto de esta escala después de esa distinción, y se nota que la eligieron a ella y no a otra: necesita a alguien que pueda sostener en la mirada el peso de una decisión moral enorme, y vaya si Madison viene demostrando que sabe hacerlo. La dirección corre por cuenta de Aaron Sorkin, que ya había escrito el guion de la primera entrega dirigida por David Fincher, así que el vínculo con el material original está intacto, aunque cambie la óptica.
Me imagino la sala del cine con pochoclo y la platea hablando bajito, como quien no quiere perturbar al de al lado, y me parece un signo de los tiempos que la secuela se corra del génesis de la plataforma para meterse con las consecuencias. En una época donde las redes son escenario permanente de la conversación pública, contar la historia de alguien que eligió romper el silencio desde adentro tiene una vigencia que, a mi entender, justifica el viaje. Si el tono va a ser el mismo seco y procesal del filme de 2010 o algo más cercano al thriller institucional, lo vamos a descubrir en octubre del año que viene. Mientras tanto, y para ir entrando en calor, les recomiendo que busquen en plataformas al conjunto de Los Carabajal, que tienen en su repertorio un chamamé que se llama justo así, El precio: "el precio que pagué por quererte, ninguna moneda lo podrá pagar", reza el verso, y aunque la película no tenga nada que ver con amores rotos, la idea de pagar un costo por hacer lo correcto es el corazón de esta historia. Vayan a escucharlos, que la música siempre adelanta lo que el cine todavía está filmando.
