Nu Global: cómo funciona la cuenta multidivisa que ya se puede abrir desde la Argentina sin pasar por un banco local
El banco digital lanzó un producto que opera en más de 35 países, convierte los fondos en stablecoins y los custodia en Suiza. Ofrece rendimientos diarios de hasta 3,50% anual y tarjeta virtual Mastercard, en un esquema que por ahora no contempla desembarcar con licencia propia en el país.
La compañía Nu, que según datos aportados por la propia firma reúne alrededor de 140 millones de clientes en América Latina, presentó formalmente Nu Global, una cuenta global multidivisa pensada para personas que necesitan mover dinero entre países sin pasar por la apertura de una cuenta bancaria en cada jurisdicción. El anuncio se realizó en Miami y constituye, en términos concretos, una nueva pieza en la estrategia de internacionalización del banco digital, que en paralelo confirmó su desembarco formal en Estados Unidos.
Vamos a los números: el producto se administra a través de Sygnum Bank, una entidad con sede en Suiza, lo que según la propia empresa le permite ofrecer operatoria en más de 35 países sin requerir licencias locales en cada destino. Argentina figura entre los países habilitados para recibir fondos desde el exterior, en una primera etapa que la compañía enfocó en Europa y América Latina. La operatoria se apoya en stablecoins, es decir, criptomonedas cuyo valor replica de manera directa al dólar estadounidense (USDC) o al euro (EURC), y contempla un rendimiento diario equivalente al 3,50% anual para los saldos en USDC y al 2,20% anual para los depositados en EURC.
Qué incluye el paquete y cómo se compara con lo que ya existe
Según el detalle difundido por Nu, Nu Global ofrece tarjeta virtual Mastercard para consumos internacionales, acceso a la compra y tenencia de activos digitales como Bitcoin y Ethereum, y la posibilidad de enviar y recibir transferencias en distintas monedas, con conversión interna a través de criptomonedas como puente. A diferencia de los productos tradicionales de ahorro en moneda extranjera disponibles en la Argentina, que suelen estar atados a la cotización del dólar dentro del sistema financiero local y a regulaciones específicas del Banco Central, esta propuesta se gestiona íntegramente fuera del país, con custodia en una entidad suiza y rendimientos definidos por el contrato con el operador cripto, no por la regulación bancaria argentina.
Para dimensionar el crecimiento de la base de usuarios, alcanza con comparar el número actual con los poco más de un millón de clientes que la compañía reportaba en América Latina en sus primeros años de operación, un salto que la propia firma suele presentar como evidencia del ritmo de adopción de los bancos digitales en la región. En lo que respecta al rendimiento ofrecido, el 3,50% anual en USDC se ubica por encima de las tasas que diversos bancos digitales internacionales ofrecen por depósitos en moneda dura, aunque por debajo de los picos registrados en plataformas cripto centralizadas durante ciclos de mayor demanda de esos activos.
“En todos los países del mundo la necesidad es la misma: los clientes quieren que los traten bien.”David Vélez, fundador de Nu
Sobre una eventual llegada de Nu a la Argentina como entidad con licencia local para operar en pesos y ofrecer productos financieros regulados por el Banco Central, Vélez confirmó durante la presentación que, hasta el momento, no hay negociaciones activas con reguladores ni con potenciales socios locales. Describió al país como un mercado muy grande y con mucho interés por parte de la compañía, y recordó que Nu ha mantenido equipos de trabajo en la Argentina por el nivel de talento disponible, aunque aclaró que, si decidieran desembarcar formalmente, la preferencia sería construir una operación desde cero antes que adquirir una entidad ya existente.
De cara al mes que viene, la variable clave para seguir de cerca será el nivel de adopción efectiva de Nu Global entre usuarios argentinos y de la región, un indicador que la propia compañía suele reportar a través de su cantidad de clientes activos y del volumen de transferencias procesadas, ya que el dato permite inferir si la promesa de operar sin licencias locales se sostiene en la práctica regulatoria de cada país. También habrá que observar cómo responden los reguladores argentinos y de la región ante un esquema que, por diseño, sortea la banca local para el envío y la recepción de fondos, un punto sensible en mercados con controles cambiarios vigentes.
