Seis personas, treinta dólares y una historia de cine que parece inventada: el estreno más chico del mundo
Estrenada en una sola sala de Dallas con apenas seis espectadores, "Zyzzyx Road" se convirtió en la película con el debut más bajo de la historia del cine estadounidense. Una rareza que, igual, terminó encontrando su público fuera de Estados Unidos.
La primera imagen que se me viene a la cabeza es la de una sala de cine vacía, con las luces bajas y un proyector zumbando en el fondo, mientras en la butaca del medio se acomoda una maquilladora con su amiga. Eso, literalmente, fue el estreno de "Zyzzyx Road" en Estados Unidos: una función al mediodía durante una semana entera en el Highland Park Village Theater de Dallas, alquilada por mil dólares, con entradas a cinco pesos la unidad, que reunió a seis personas y recaudó, en bruto, treinta dólares. Si le restamos los diez que el protagonista, Leo Grillo, le devolvió a la maquilladora Sheila Moore y a su acompañante, la caja terminó en veinte. Y sin embargo, esa misma película, escrita, producida y dirigida por John Penney, terminó vendiendo derechos internacionales de DVD por unos 368.000 dólares en 23 países. Parece un cuento de Ricardo Palma, pero es un caso real del Hollywood más bichero.
Un crimen en Las Vegas y un cadáver que se esfuma
La trama es bien de género: una pareja mata al exnovio de ella y decide enterrarlo en la carretera que le da título al filme. Cuando vuelven a buscar el cuerpo, ya no está. Con ese punto de partida, Penney arma un thriller seco, ambientado en el desierto de Las Vegas, que rueda en apenas 20 días durante el verano de 2005 en el Mojave. El presupuesto fue de 1,2 millones de dólares y el elenco lo encabezan Leo Grillo, una Katherine Heigl que todavía no era la doctora Izzie Stevens de "Anatomía de Grey" (de hecho había filmado el piloto y rechazado volver, en una decisión que hoy suena insólita) y Tom Sizemore, un actor de recorrido pesado que venía de "Rescatando al soldado Ryan" y "Heat". Hay un detalle que me gusta especialmente: el papel que terminó haciendo Heigl antes lo había rechazado Thora Birch, que después se bajó y dejó el hueco servido. La vida, a veces, se decide en casting ajeno.
- Estreno en una sola sala de Dallas, del 25 de febrero al 2 de marzo de 2006.
- Recaudación en taquilla estadounidense: 30 dólares por seis espectadores.
- Devolución de 10 dólares a dos asistentes, incluida la maquilladora Sheila Moore.
- Venta internacional: 368.000 dólares en derechos de DVD en 23 países.
- Presupuesto de producción: 1,2 millones de dólares, rodado en 20 días en el desierto de Mojave.
Por qué alguien paga mil dólares para que no lo vea nadie
Acá viene la parte que a mí, como cronista curioso, más me atrapa. ¿Para qué carajo alguien desembolsa mil dólares para poner una película en una sala, sabiendo que no va a ir nadie? La respuesta está en las reglas no escritas de la industria. Para vender una película afuera, sobre todo en el circuito de DVD internacional, casi siempre hace falta acreditar que la obra tuvo un estreno comercial en algún país. Un estreno formal, con fecha, con sala, con tickets vendidos, aunque esos tickets se cuenten con los dedos de una mano. Grillo, que además de actor tiene una fundación ligada a animales y produce documentales de vida silvestre, necesitaba ese sello de "estrenada en Estados Unidos" como trampolín para colocar la película en el exterior y financiar otros proyectos. El estreno mínimo, entonces, no fue un fracaso: fue una herramienta administrativa disfrazada de función de cine. Casi una picardía criolla, si me permiten el paralelismo.
El resultado es que "Zyzzyx Road" se anotó, para siempre, en el libro Guinness como la película con la recaudación más baja en su debut estadounidense. Treinta dólares, seis espectadores, una semana en pantalla. La ironía es que, al mismo tiempo, esa rareza la convirtió en objeto de culto, en motivo de notas, de podcast y de listas de "las películas más raras de Hollywood". Hay algo muy humano en eso: a veces lo que menos público convoca termina siendo lo que más público recuerda. Como pasa con ciertos temas de chamamé que en su momento nadie quiso grabar y después los buscan como agua en el monte. Pienso, por ejemplo, en esa línea de Mario Millán Medina que dice algo así como que "lo que brilla de verdad no necesita candelero" y uno la aplica, sin esfuerzo, a este caso.
Yo, si tuviera que recomendar a alguien que vaya a ver "Zyzzyx Road" hoy, le diría que se siente con paciencia, que apague el celular y que se deje llevar por el suspenso del Mojave. Y que piense, mientras tanto, en cuántas historias del cine que hoy son enormes empezaron en una sala vacía o en un guión cajoneado. A veces, el cine grande nace en los lugares más chicos. Y a veces, como diría un paisano con tonada correntina, "poco pero bueno" no es un dicho: es un estreno en Dallas con seis almas en la butaca y un desierto entero del otro lado de la pantalla.
