Jueves, 10 de septiembre de 2026
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Tres mil quinientos vecinos en medio de un enclave militar: la vida cotidiana en Malvinas según el ojo de Pablo Aparo

El documental "Los vencedores", premiado en el BAFICI, recorre la rutina de los kelpers y se proyecta en salas de Buenos Aires, La Plata, Rosario y Córdoba.

Por Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad · 10 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Vine a la plaza del Centro de La Plata con Don Roberto, el de siempre, el que vende los diarios usados en el banco de la esquina, y le conté que estuve mirando material sobre un documental que muestra cómo viven los habitantes de las Malvinas. Me miró con esa cara de sorpresa que ponen los grandes cuando se topan con un dato que no tenían en la cabeza: "¿Hay civiles viviendo allá, en serio?", me dijo. Sí, Roberto: hay tres mil quinientos. Y viven al lado de una base militar montada por otra potencia, en medio del Atlántico Sur, con un pasado encima que todavía duele. Les quiero contar de qué se trata esta película, porque creo que vale la pena sentarse en la sala y mirarla.

La pregunta que disparó todo

Pablo Aparo tiene cuarenta años y es cineasta. Antes de subirse al primer avión hacia las islas, en 2020, se hizo una pregunta que parece sencilla pero incomoda: ¿cómo se hace la gente para vivir su vida diaria, la del supermercado, la del taller, la de criar a los chicos, cuando a pocos kilómetros funciona una base militar comparable en cantidad de efectivos a toda la población civil? Esa inquietud, y nada más que esa, fue la que lo empujó a pedir permisos de filmación ante la Administración de Malvinas y a armar las valijas.

El primer viaje fue corto: diez días. Sirvió para tantear el terreno y entender que la recepción iba a ser despareja. Algunos isleños le abrieron la puerta de su casa; otros le pidieron que apagara la cámara o directamente no lo dejaron pasar. El segundo viaje, en 2023, y el tercero, en 2024, le comieron cinco meses de vida. Convivió con Matt, un terrateniente de la zona que tiene una estancia grande enclavada entre las montañas y que es, además, de los que manifiesta sin vueltas su rechazo hacia la Argentina. Matt fue el único que aceptó formalmente la filmación. Esa misma tarde, Aparo ya estaba durmiendo en la granja.

El momento más tenso del film

De todos los pasajes de la película, hay uno que corta la respiración. Matt y Aparo van juntos al Salón de la Pradera del Ganso, que es el sitio donde el Ejército argentino mantuvo encerrados a los isleños —entre ellos, a la propia familia de Matt— durante varias semanas de mayo del ochenta y dos. Cuando los presentes se dieron cuenta de que había un argentino en la sala, varios se pararon y se fueron. Esa escena, que no dura más de unos minutos, condensa lo que el documental viene mostrando: una herida abierta, mal cerrada, todavía caliente.

Hay además otros testimonios que del lado argentino circulan poco. El film recoge el caso de isleños que después del cese del fuego abrieron galpones donde los soldados argentinos habían guardado cosas, y aparecieron donaciones de ropa de abrigo y alimentos enviados desde el continente para las tropas, que nunca habían llegado a destino porque el frío las había golpeado antes. También aparecen cartas, escritas en un inglés elemental, en las que soldados argentinos les pedían comida o un pulóver a los propios kelpers. Son detalles mínimos, casi íntimos, que humanizan a los dos lados de un conflicto que en la Argentina solemos contar con un solo prisma.

Dónde verlo y por qué importa

"Los vencedores" se llevó dos premios en el BAFICI, pasó por el Malba y hoy está en cartelera. Estas son las ciudades donde confirmé funciones:

  • Ciudad de Buenos Aires
  • La Plata
  • Rosario
  • Córdoba

Antes de ir, conviene chequear la programación de cada sala porque las funciones van rotando semana a semana y no todas las complejos mantienen el título en cartelera mucho tiempo.

Y ahora la pregunta que me parece que vale hacerse, como me la hice yo saliendo de pensar en todo esto: ¿cambiaría algo en la imagen que tenemos de las islas si las miramos desde la vereda de los que viven allá? No tengo la respuesta, pero sí tengo la intuición de que una película como esta ayuda, aunque sea un poquito, a sacar la discusión del lugar del banderazo y llevarla al lugar de la gente concreta, la que se levanta todos los días en medio del viento.

Al Municipio de La Plata le pediría algo concreto: que organice una función gratuita de "Los vencedores" en algún centro cultural del casco urbano, abierta a los vecinos, con un debate después. Si la idea es entender Malvinas sin repetir el manual de siempre, hace falta llevar estas películas a la calle, no solo a las salas del centro.

RA
Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad

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