Un informe privado advirtió sobre el costo extra que podría sumar la nafta súper si se completan los ajustes impositivos en el Área Metropolitana
El Grupo de Estudios de Economistas Geres calculó cuánto podría encarecerse el litro de nafta súper y de gasoil grado 3 en el Gran Buenos Aires si se aplicara la totalidad de los gravámenes pendientes. La diferencia estimada ronda los 233 pesos por litro en el caso de la nafta y los 102 pesos en el caso del gasoil, aunque las empresas petroleras podrían absorber una parte de ese incremento.
De acuerdo con un relevamiento elaborado por el Grupo de Estudios de Economistas Geres y difundido en las últimas horas, en la estación de servicios
Vamos a los números. Para dimensionar el cuadro de situación, conviene comparar con el mismo mes del año anterior, cuando el litro de nafta súper en el Gran Buenos Aires se ubicaba en valores sensiblemente inferiores a los actuales y los ajustes impositivos pendientes acumulaban montos proporcionalmente menores. La distancia entre aquel escenario y el presente ayuda a entender por qué el informe difundido en las últimas horas vuelve a poner la cuestión impositiva en el centro del debate sobre el precio de los combustibles.
El trabajo difundido en las últimas horas tomó como referencia un litro de nafta súper a 2.085 pesos en el Área Metropolitana y uno de gasoil grado 3 a 2.375 pesos, siempre según los registros de ARCA y de la Secretaría de Energía que cita el documento. A partir de allí, el grupo de economistas calculó qué sucedería si se trasladara al surtidor la totalidad de los gravámenes todavía no aplicados.
Cuánto podría subir cada combustible
- Nafta súper: pasaría de 2.085 a 2.318 pesos por litro, con una variación del 11,2 por ciento.
- Gasoil grado 3: pasaría de 2.375 a 2.477 pesos por litro, equivalente a un incremento del 4,3 por ciento.
- En el caso de la nafta súper, la diferencia para el bolsillo sería cercana a 233 pesos por cada litro cargado.
- En el gasoil grado 3, la diferencia rondaría los 102 pesos por litro, considerando la mezcla con biocombustibles.
Según el informe, los valores proyectados recién llegarían a los surtidores si se cumplieran dos condiciones de manera simultánea: por un lado, que se aplicaran íntegramente los ajustes pendientes en el Impuesto a los Combustibles Líquidos y en el Impuesto al Dióxido de Carbono, y por el otro, que las empresas operadoras decidieran trasladar ese monto completo al precio de venta final. Si las compañías absorbieran una parte, el impacto sobre el consumidor sería inferior al estimado.
Para dimensionar el cuadro de situación, conviene comparar con el mismo mes del año anterior, cuando el litro de nafta súper en el Gran Buenos Aires se ubicaba en valores sensiblemente inferiores a los actuales y los ajustes impositivos pendientes acumulaban montos proporcionalmente menores. La distancia entre aquel escenario y el presente ayuda a entender por qué el informe vuelve a poner la cuestión impositiva en el centro del debate sobre el precio de los combustibles.
“El importe pendiente para la nafta súper, una vez incorporado el efecto de los biocombustibles, queda en 233,19 pesos por litro, mientras que en el gasoil grado 3 la diferencia inicial es de 110,26 pesos y se reduce a 101,99 pesos al considerar la mezcla obligatoria con biodiesel.”Grupo de Estudios de Economistas Geres
El estudio señala que en la nafta súper el Impuesto a los Combustibles Líquidos y el Impuesto al Dióxido de Carbono suman hoy 411,45 pesos por litro dentro del esquema considerado, y que con la actualización completa por el índice de precios al consumidor alcanzarían los 676,44 pesos. Esa diferencia explica buena parte del salto porcentual proyectado, que duplica con holgura la suba estimada para el gasoil.
El informe aclara, no obstante, que las cifras difundidas describen un escenario hipotético y no una suba confirmada: el impacto final dependerá tanto de la decisión oficial respecto de los ajustes como del grado de traslado que decidan las petroleras. En otras palabras, se trata de una referencia técnica para entender el peso de la carga impositiva en el precio final, más que de un anuncio de incremento en los surtidores.
Al margen de la discusión impositiva, el gasto adicional de llenar el tanque no es menor. El propio trabajo estima que, si se trasladara la totalidad del ajuste, el costo extra por un tanque típico de un vehículo de pasajeros rondaría los 11.600 pesos en el caso de la nafta súper, en tanto que para un vehículo a gasoil grado 3 la diferencia podría ubicarse en torno a los 5.100 pesos, siempre en el Área Metropolitana y tomando los valores de referencia considerados por el grupo de economistas.
De cara al mes que viene, la variable clave para seguir de cerca será el avance de la aplicación de los ajustes impositivos pendientes en el Impuesto a los Combustibles Líquidos y en el Impuesto al Dióxido de Carbono, junto con el grado de traslado que decidan las empresas al precio de venta. Cualquier movimiento en ese frente se reflejará de manera directa en el valor final que paguen los consumidores en las estaciones de servicio del Gran Buenos Aires, por lo que conviene seguir de cerca tanto las resoluciones oficiales como los reportes semanales de la Secretaría de Energía.
