Lunes, 14 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaVida
Vida /

Una profe neuquina deja el aula y se calza las botas para abrir senderos que mezclan bici y caminata

Paola Panizoni, docente y ahora guía habilitada por la Provincia, se juntó con su pareja, Diego Rovelotti, y armó paquetes que combinan dos ruedas y trekking por los paisajes del Neuquén. La nota arrancó en la costanera de Villa El Chocón, tomando mate con una vecina, y se cierra con un pedido concreto al municipio.

Por Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad · 14 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Acá en la costanera de Villa El Chocón, charlando con Marta mientras el viento mueve las hojas de los sauces, me quedó dando vueltas una idea que me parece de esas que vale la pena contar: hay una docente neuquina que un día miró el aula, miró la montaña, y decidió que lo suyo estaba en el medio. Se llama Paola Panizoni, es profesora de Ciencias Económicas egresada de la Universidad Nacional del Comahue, y hace poco más de un año se la credencial que la habilita como guía de senderismo en la provincia. La entrega la hizo el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén, después de una capacitación que ella completó en Junín de los Andes.

Una historia que empieza mucho antes del trámite

A Paola la cordillera la viene formando de chica. En su familia, las salidas al monte eran parte de la rutina: carpa, cocinita de campaña, cerros cerca del cielo. Cuando se recibió y se metió de lleno en la docencia, esa conexión con la montaña no se cortó, nada más que se canalizó de otra manera: como coordinadora pedagógica organizó viajes escolares durante años, y ahí descubrió algo que la marcó, que llevar a un grupo a conocer un lugar era un oficio en sí mismo, con su paciencia, sus tiempos y sus pequeñas recompensas.

En esa misma movida se cruzó con Diego Rovelotti, su pareja, que ya venía trabajando el cicloturismo desde su agencia, Cicloturis Travel. Él pedalea, ella camina, y de esa combinación nació un proyecto que hoy crece con la habilitación de ella como columna vertebral.

El cruce entre dos ruedas y dos piernas

Lo que arman juntos es bastante simple de explicar y bastante lindo de imaginar: paquetes donde un tramo se hace en bicicleta y el siguiente se hace caminando, con paradas para almorzar o merendar en el camino. En invierno la propuesta se abre y suma raquetas de agua nieve, así que la temporada no se corta cuando caen los primeros copos. En la charla, Paola lo resumió con una frase que me quedó sonando: les nos gusta ofrecer a la gente otras alternativas y conocer otras actividades. Y agregó, casi sin darse cuenta: les es algo que me apasiona, el tema de la caminata.

  • Tramo inicial en bicicleta por caminos rurales del Neuquén
  • Corte a pie con observación de flora y fauna
  • Parada para almuerzo o merienda en el camino
  • En invierno, variante con raquetas de agua nieve
  • Mirada educativa en destinos como Villa El Chocón, donde la geomorfología y los fósiles suman una capa pedagógica al recorrido

Enseñar mirando el paisaje

De los lugares que trabaja, hay uno que Paola nombra con un brillo especial: Villa El Chocón. No es casual. Ahí la geografía habla sola, los cerros pintados, el lago, los yacimientos paleontológicos que son patrimonio de todos. Para una profe de secundario, ese lugar es un aula con cielo abierto, y ella lo aprovecha: les me gusta todo lo que puedo enseñar desde ahí, dice. La impronta docente aparece en cada salida, frenar la marcha, identificar una planta, explicar por qué ese arbusto crece donde crece, leer el ecosistema como se lee un texto.

La otra idea fuerza del proyecto es el cuidado ambiental, y acá Paola no se queda en el slogan: para ella, salir a la naturaleza implica responsabilidad concreta, llevarse los residuos, no dañar la flora ni la fauna, minimizar el impacto. En sus propias palabras, les tenemos que devolverle un poquito de todo lo que le sacamos. Esa lógica atraviesa toda la propuesta, desde cómo se arman las paradas hasta qué se les dice a los participantes antes de empezar a caminar.

Un pedido concreto al municipio

La nota la empecé tomando mate en la costanera de Villa El Chocón, y la quiero terminar del mismo modo, con un pedido que me parece razonable y que el municipio debería escuchar: que el área de Turismo local trabaje de manera articulada con guías habilitados como Paola y con agencias como Cicloturis Travel, que se señalicen los senderos que ya se usan, que se garantice la recolección de residuos en las cabeceras de los circuitos y que se difunda la oferta de paquetes combinados para que los propios neuquinos, que tenemos la cordillera a pocas horas, empecemos a mirarla como lo que es, un patrimonio que se puede recorrer a pie y en bici sin necesidad de tomarse un avión. Los neuquinos tenemos cerca lo que muchos vienen a buscar de lejos, y a veces hace falta nada más que alguien con las botas puestas para recordárnoslo.

RA
Rocío AyalaSociedad y vida en la ciudad

Te puede interesar