Vuelve el Azeroth de antes, pero con joystick en la mano: WoW: Forever se asoma el 4 de noviembre
Blizzard relanza el mundo clásico con soporte para mandos, mil misiones nuevas y la promesa de recuperar esa sensación primera de perderse en el continente. Te cuento qué trae, qué cambia y por qué a mí me hizo acordar a esas sobremesas largas de domingo.
Me acuerdo todavía del primer personaje que creé en World of Warcraft: un enano que se llamaba como mi viejo, que se perdía en Loch Modan cada dos por tres y que terminó aprendiendo más por golpes que por manual. Algo de eso, justamente, es lo que promete traer de vuelta World of Warcraft: Forever, la experiencia que el equipo de WoW: Classic tiene entre manos y que, según anunció Blizzard, desembarcará el 4 de noviembre de 2026 en PC y Mac para quienes tengan la suscripción activa del juego principal.
La idea, me imagino, es la de siempre: volver a esa primera partida donde el mundo se sentía enorme y uno caminaba media hora para cruzar un bosque y, aun así, no le importaba. Porque el cap, el techo de nivel, se mantiene en 60, ese número que para muchos fue una frontera sagrada antes de que las expansiones empezaran a estirar los números hacia arriba. La diferencia es que ahora la aventura llega recargada: más de mil misiones nuevas, nueve mazmorras inéditas y dos bandas listas desde el día uno, según el material que difundió la compañía.
Qué se podrá hacer y por dónde viene la mano
Entre las zonas explorables aparecen las Tierras de los Ríos y el Monte Hyjal, dos regiones que para los que peinamos canas en este género son nombres que suenan a nostalgia pesada. Clayton Stone, director asociado de producción, explicó que ese contenido extra apunta a cubrir los huecos que tenían los tramos de niveles intermedios y altos, esos donde uno se quedaba dando vueltas sin saber muy bien qué cazar ni a quién ayudar.
“Subir de nivel va a conservar la exigencia de Classic y va a pedir decisiones tácticas. Los enemigos y los jefes no se van a acomodar automáticamente a tu nivel, así que la prepotencia de creerse el más fuerte del lugar la vas a pagar cara.”Ana Resendez, ingeniera principal de software
Esto último lo dijo Ana Resendez, ingeniera principal de software, y la verdad es que a mí me cerró bastante: la idea de que el mundo no se adapte a vos, sino que vos tengas que adaptarte al mundo, es medio el alma del asunto en cualquier juego de rol que se precie. En criollo: si entrás pantalón abajo a una zona que no te corresponde, te vas a comer un garrón.
El chamamecito de siempre
Me viene a la mente un verso de esos que tarareaba mi abuelo mientras arreglaba el alambrado, algo así como que volver siempre es un viaje que empieza en los pies antes que en la cabeza. Ñande rekó, me decía, nuestra manera de ser, y uno termina entendiendo que ciertos mundos se vuelven a habitar más con el cuerpo que con la pantalla. Hay algo de eso en esta movida de Blizzard: no se trata tanto de reinventar la rueda como de aceitar la misma carreta para que el viaje siga valiendo la pena.
Para los que ya tienen la suscripción, el acceso llega directo el 4 de noviembre. Para los que compren la Edición Cielonato o la Colección de Warcraft Forever, el inicio de la beta está anunciado para el 17 de septiembre de 2026, así que hay tiempo de ir guardando los pesos y, sobre todo, de ir eligiendo bien a esos amigos con los que uno va a recorrer de nuevo Ashenvale a las tres de la mañana. Mi recomendación, si se animan, es que armen la mesa larga, con pantalla grande y algo para masticar, y que le den una oportunidad a esta vuelta de mano: tiene pinta de ser de esas partidas que se cuentan después, en la sobremesas, con la misma sonrisa con la que uno habla de los primeros años. Si quieren escuchar a alguien que entienda de regresos y de mundos que no se olvidan, Dense play, de Cosquín Cuarteto, viene bien para ambientar la previa: tiene ese pulso correntino que parece hecho para cuando uno se sienta frente a la compu y le pone play a una aventura nueva que, en el fondo, es tan vieja como el primer personaje que uno abrazó en pantalla.
