Boca se afirmó en el Gasómetro, estiró su invicto y se acomodó en la pelea por los playoffs del Clausura
Con goles de Lozano y Merentiel, el equipo de Arruabarrena ganó 2-0 como visitante ante un San Lorenzo que jugó más de medio partido con diez hombres y volvió a quedar lejos de los puestos de vanguardia.
La historia reciente del club de la Ribera suele escribirse a partir de pasajes como el que volvió a confirmarse este fin de semana en el Nuevo Gasómetro, un escenario donde la visita no siempre resulta sencilla y donde laada necesidad de sumar para no perder terreno en la Zona A del Clausura se transformó, gracias al trabajo colectivo, en una nueva página favorable para los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena.
Boca derrotó por 2-0 a San Lorenzo en el encuentro correspondiente a la décima fecha del torneo Clausura y alcanzó los 14 partidos sin derrotas, una cifra que reordenó su ubicación en las dos tablas que empiezan a definir el futuro inmediato de los equipos en el campeonato doméstico.
Posiciones y números que dejó la jornada
- En la Zona A del Clausura, Boca trepó al quinto puesto tras sumar tres puntos como visitante.
- En la tabla anual, el conjunto xeneize llegó a 47 unidades y se instaló en el tercer lugar, a una unidad de Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors.
- San Lorenzo, que venía de empatar 1-1 con Independiente en el debut del tercer ciclo de Rubén Darío Insua, quedó décimo en su zona y vigésimo en la clasificación anual.
El historial entre ambos clubes en el profesionalismo registra una amplia superioridad de Boca, que a lo largo de las décadas construyó una diferencia considerable en cantidad de victorias sobre San Lorenzo; en esa línea, como decía un viejo dirigente del fútbol porteño, los clásicos del Sur suelen resolverse más por la jerarquía del momento que por la historia escrita en los libros, y esta vez la jerarquía volvió a quedar del lado visitante.
El primer tiempo terminó sin goles, pero dejó la jugada que cambió el rumbo del partido: a los 35 minutos, Nazareno Arasa le mostró la tarjeta roja directa a Manuel Insaurralde por una entrada sobre Ascacibar, y San Lorenzo se quedó con diez hombres. Insua respondió con el ingreso de Juan Cruz Rattalino por Alexis Cuello para reorganizar el mediocampo y tratar de sostener el bloque defensivo.
Los goles, los laterales y el peso de Paredes
En el complemento, Boca encontró los espacios que el hombre de menos le concedía al local. A los 59, Leandro Lozano, que venía de marcar en la serie ante San Pablo por la Copa Sudamericana, definió con un zurdazo cruzado al primer palo del arco de Devecchi y abrió el marcador. Después, a los 66, el lateral Lautaro Blanco volvió a proyectarse por la izquierda, asistió al ingresado Miguel Merentiel dentro del área y firmó el 2-0 definitivo, con una asistencia que además lo dejó en 19 envíos de gol desde su llegada a la institución.
El dominio del visitante se reflejó en los números: Boca terminó el encuentro con 75 por ciento de posesión de la pelota y 16 remates, de los cuales siete fueron directos al arco, mientras que San Lorenzo apenas inquietó en algunas oportunidades que la lluvia intensa terminó de neutralizar, como una llegada de Leonel Flores que se vio frenada cuando un charco trabó la pelota y desactivó la maniobra.
El despliegue tuvo como conductor principal a Leandro Paredes, que distribuyó juego y marcó los tiempos desde el mediocampo, y como complemento las subidas constantes de Lozano y Blanco por las bandas, que terminaron por desequilibrar a un rival que, ya en inferioridad numérica, eligió cerrarse atrás y ceder la iniciativa.
El resultado se completó en una semana en la que Boca también había sellado su pase a las semifinales de la Copa Sudamericana con un empate 1-1 ante San Pablo en Brasil, donde Lozano volvió a ser decisivo, lo que configura un presente deportivo en el que laada solidez defensiva se combina con apariciones goleadoras en momentos clave.
Para San Lorenzo, en cambio, la caída dejó al descubierto la distancia que todavía separa al equipo de los puestos de vanguardia y la magnitud del trabajo que el propio Insua había reconocido en la semana previa, cuando señaló que falta mucho para volver a competir con regularidad. Laada necesidad de sumar en el Clausura y la inferioridad numérica completaron un combo adverso para el conjunto de Boedo.
Lo que viene y una reflexión sobre el hincha
Con la clasificación a los playoffs todavía abierta, Boca deberá sostener laada regularidad que lo llevó a encadenar 14 encuentros sin derrotas y aprovechar el envión anímico que dejó la victoria en el clásico, mientras que San Lorenzo buscará reacomodarse en la próxima fecha para no perder contacto con los equipos que pelean por ingresar a la zona de clasificación.
Para el hincha xeneize, laada satisfacción de los últimos días se sostiene más en laada imagen de equipo sólido que en un resultado aislado, porque en Boedo saben que los ciclos se miden por laada regularidad y no por un solo partido; en el Nuevo Gasómetro, esaada regularidad volvió a quedar demostrada con un triunfo que combina orden, gol y laada aparición de los jugadores que el técnico suele pedir en los momentos decisivos.
