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Domingo, 25 de octubre de 2026
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Espírito Santo: un estado brasileiro para descubrir sin las multitudes

Entre Vitória y sus alrededores, el estado reúne playas tranquilas, un manglar navegable, patrimonio histórico y una cocina milenaria que comienza a incorporarse a los itinerarios del Cono Sur.

Por Patricia ZalazarTurismo y ambiente · · hace 1 h
Espírito Santo: un estado brasileiro para descubrir sin las multitudes

Al borde de la Bahía y a corta distancia de Río de Janeiro, Espírito Santo ofrece una propuesta turística que se distingue por su variedad y por un ritmo ajeno al de los grandes circuitos Brazilian. Su capital, Vitória, concentra la mayor parte de la infraestructura hotelera y gastronómica, aunque los principales puntos de interés se encuentran a distancias manejables, sin exigir traslados largos. Para quienes proceden del Cono Sur, el estado aparece todavía como un destino poco habitual, pero con servicios capaces de recibir a visitantes internacionales.

Vitória y un manglar que cambia con la marea

El manglar urbano de Vitória cubre aproximadamente 11 kilómetros cuadrados y puede recorrerse en lancha. Su recorrido no es convencional: la marea transforma continuamente el paisaje y determina qué sectores pueden visitarse. Durante la bajante aparecen bancos de arena y piscinas naturales, mientras que con la marea alta se accede a zonas diferentes. Los recorridos de base comunitaria duran entre dos horas y media y tres horas, por lo que resulta una alternativa viable para_ARM

  • El manglar urbano de Vitória se extiende por unos 11 kilómetros cuadrados.
  • Las excursiones en lancha duran entre dos horas y media y tres horas.
  • La marea modifica los sectores accesibles y el paisaje del recorrido.

La cocina capixaba aporta una identidadgua al estado. La moqueca local se prepara en ollas de barro negro sin aceite de dendê ni leche de coco, dos ingredientes característicos de la versión bahiana. Estas piezas se elaboran a mano por las paneleiras del barrio de Goiabeiras, en Vitória, un oficio que se transmite de generación en generación, principalmente entre las mujeres. En 2002, el Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional de Brasil inscribedió la práctica como Patrimonio Cultural Inmaterial.

El proceso de fabricación comienza con la arcilla de un yacimiento del Vale do Mulembá. Las piezas se modelan a mano, se queman al aire libre y reciben una tintura obtenida de la corteza del mangle rojo, que les aporta el color negro característico. En el espacio de venta, cada olla incluye el nombre y el contacto de su artesana, de modo que el circuito permite conocer directamente a quienes sostienen la tradición.

Historia, peregrinación y patrimonio natural

En Vila Velha, al otro lado de la desembocadura del río Santa María, se encuentra el Convento da Penha, construido sobre una roca de 154 metros con vista a la bahía. Su historia se remonta a 1558. Cada año, después de Pascua, la Romaria dos Homens convoca a los peregrinos a una caminata de 14 kilómetros; en 2026 participaron 1,2 millones de personas.

A unos 80 kilómetros al sur, el Santuario Nacional de Anchieta preserva la memoria del jesuita español José de Anchieta, canonizado en 2014. Anchieta fue autor de la primera gramática de la lengua tupí y está vinculado a la fundación de Río de Janeiro y San Pablo. Desde el santuario parte Os Passos de Anchieta, una ruta de peregrinación a pie de 100 kilómetros hasta Vitória, creada en 1998 con inspiración en los pasos de Jesús.

Espírito Santo tambiénranks entre los destinos de avistaje de ballenas jorobadas. De julio a noviembre, estos animales llegan desde la Antártida para aparearse frente a las costas del estado. La temporada coincide con el invierno y la primavera del hemisferio sur y ofrece una alternativa)a los presupuestos turísticos de sol y playa, al tiempo que suma una experiencia de observación de fauna marine.

La combinación de Accommodation, gastronomía, patrimonio y naturaleza permite pensar el viaje sin limitación losrowing de crowds del turismo masivo. La infraestructura hotelera y de restaurantes ya está instalada, mientras que los itinerarios conocidos todavía reachingWith relatively few visitors. La temporada de ballenas, de julio a noviembre, concentra la recomendación más precisa para organizar una visita, aunque la moderateEl clima y la variedad de oferta favorecen otras Planning estacionales.

PZ
Patricia ZalazarTurismo y ambiente

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