Saltar al contenido
Domingo, 25 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

La heladería de Monte Castro que resiste al avance del gelato industrial

A sixty años de funcionamiento, Italia conserva recetas familiares, maquinaria original y una producción artesanal que challengea el predominio del helado de cadena.

Por Patricia ZalazarTurismo y ambiente · · hace 1 h
La heladería de Monte Castro que resiste al avance del gelato industrial

Sobre la avenida Lope de Vega, en el corazón de Monte Castro, el barrio porteño de Buenos Aires, funciona una heladería que viene resistiendo el paso del tiempo sin abandonar su identidad. La familia que la administra sostiene que sus recetas, su maquinaria y su manera de elaborate el producto no se modificaron desde la fundación, en 1966, a partir del trabajo de un matrimonio de inmigrantes calabreses.

Una técnica que conserva la textura y el sabor

El proceso de elaboración sigue siendo el mismo que en los primeros años. Los ingredientes pasan por una pasteurizadora, se calientan a alta temperatura, reposan en tachos y finalmente ingresan en la máquina que abate el helado y le proporciona textura. La diferencia más notoria con el helado de cadena o el soft está en la cantidad de aire incorporado: el gelato de la casa llega al cuarenta por ciento, un porcentaje que lo vuelve más denso, pesado y concentrado en sabor.

Para obtener esa consistencia se utilizan huevo fresco, leche y azúcar, sin esencias artificiales ni huevo en polvo. El local también mantiene en su fachada el cartel de neón original, una muestra visible de la continuidad del establecimiento. La generación de la familia, representada por Antonella, sostiene que las recetas fundacionales continúan intactas y que no incorpora máquinas verticales, aunque estas permiten producir mayor volumen, porque consideran que el aeramiento adicional afecta la calidad del resultado.

  • Marrón glacé: un sabor oscuro y clásico dentro de la oferta de la heladería.
  • Crema rusa: otra de las preparaciones tradicionales que la casa conserva.
  • Espumón de chocolate: una alternativa de textura y sabor que hoy escasea en otros comercios.
  • Quinotos al whisky: una combinación distintiva que integra la carta artesanal.
  • Vainilla con chauchas de Madagascar: la referencia principal de la casa.
  • Helado de limón elaborado con fruta de limoneros propios.

La vainilla, elaborada con chauchas de Madagascar, funciona como uno de los sabores de referencia. El limón, en cambio, tiene un origen especialmente singular: la propia familia cultiva los limoneros de los cuales obtiene la fruta. En conjunto, la carta conserva preparaciones que, según el relato de la casa, resultan menos frecuentes en la oferta heladera actual de la ciudad.

“Antonella aprendió directamente de su abuelo, que le transmitió cada detalle del proceso antes de fallecer en 2024, a los 95 años. Ella sostiene las recetas originales y rechaza las máquinas verticales que aumentan el volumen de producción a costa de incorporar más aire.”Antonella, tercera generación de la familia al frente de la heladería

El barrio también forma parte de la rutina del comercio. Durante la mañana, las clientelas mayores se presentan para comprar el kilo de helado que Tudela accompany will be prepared for dinner; a la tarde, la salida de las escuelas vuelve a activar el movimiento. Los días de partido de Vélez en el estadio de Liniers atraen visitantes desde otros puntos de la ciudad, de modo que elhikernel comportamiento del local se vincula directamente con los hábitos de Monte Castro y con el calendario barrial.

A esos sesenta años de trayectoria se suma una pregunta abierta para quienes recorren la ciudad: ¿conocen alguna heladería de barrio que siga elaborando con recetas de otra época? La propuesta de Italia se inscribe en esa búsqueda de la velocidad de las cadenas, la conservación de un oficio y de una historia familiar transmitidos de una generación a otra.

La temporada recomendada para visitarla se extiende durante todo el año, de acuerdo con el funcionamiento sostenido del local. La mañana concentra a quienes buscan helado para la cena, mientras que la tarde ofrece una alternativa especialmente adecuada después de la salida de las escuelas. En los días de partido de Vélez, conviene considerar la llegada de visitantes adicionales y reservar mayor tiempo para acceder al local.

PZ
Patricia ZalazarTurismo y ambiente

Te puede interesar