Saltar al contenido
Lunes, 2 de noviembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Seychelles en clave práctica: accesos, presupuesto y los lugares que justifican el viaje

Situado a unos 1.500 kilómetros de la costa de Kenia, el archipiélago combina playas de granito, bosques protegidos y una reserva natural que ocupa casi la mitad de su territorio.

Por Patricia ZalazarTurismo y ambiente · · hace 1 h
Seychelles en clave práctica: accesos, presupuesto y los lugares que justifican el viaje

El archipiélago de Seychelles se levanta en el océano Índico, a unos 1.500 kilómetros de la costa de Kenia, y reúne playas de granito antiguo, un bosque declarado Patrimonio de la Humanidad y tortugas gigantes que cruzan los caminos. Casi la mitad de su territorio está protegido como reserva natural, un dato que orienta buena parte de la experiencia del viaje. Para organizarlo, conviene conocer los tres focos principales: Mahé, Praslin y La Digue.

Mahé, la puerta de entrada

Mahé es el punto de llegada obligado, porque allí funciona el aeropuerto internacional y se encuentra Victoria, una de las capitales más pequeñas del mundo, que puede recorrerse en una mañana. El mercado central merece una parada, especialmente los sábados, cuando los pescadores exhiben desde temprano atunes, pargos y pulpos, mientras los puestos de canela, vainilla y especias llenan el lugar de aromas. En la isla, el Parque Nacional Morne Seychellois cubre buena parte del interior y alcanza los 905 metros de altitud. La caminata hasta Copolia, de algo más de una hora, termina en una cúpula de granito con plantas carnívoras en las grietas y una vista panorámica del mar.

Las playas se reparten por toda la costa. Beau Vallon, en el norte, ofrece buena gastronomía en sus alrededores; Anse Intendance, en el sur, tiene oleaje fuerte; y Anse Takamaka se destaca por estar rodeada de árboles.

Praslin y La Digue, dos islas con carácter propio

Praslin se alcanza en quince minutos en avioneta o en una hora en catamarán, y su atracción central es el Vallée de Mai, un bosque de 19 hectáreas declarado Patrimonio de la Humanidad en 1983. Allí crece la palma de coco de mar, cuya semilla puede pesar hasta 25 kilos. La entrada cuesta 31 dólares. La Digue, a quince minutos en ferry desde Praslin, tiene apenas diez kilómetros cuadrados y casi no admite autos, por lo que recorrerla en bicicleta resulta la opción más práctica para llegar a Anse Source d'Argent.

  • Vuelo en avioneta entre Mahé y Praslin: desde 120 dólares por tramo.
  • Catamarán entre Mahé y Praslin: desde 65 dólares.
  • Entrada al Vallée de Mai: 31 dólares.
  • Visita a la fábrica de té de Morne Blanc: alrededor de 3,50 dólares.
  • Degustación en la destilería Takamaka: 9 dólares.
  • Excursión que combina el té y el ron: unos 200 dólares por persona.
  • Alquiler de bicicleta en La Digue: desde 7 dólares.

La cocina local refleja las influencias del Índico y se puede probar en platos como el curry de pulpo en leche de coco, el pescado con salsa criolla de tomate, cebolla y jengibre, la ensalada de palmito y el ladob, una banana cocida en leche de coco con azúcar y vainilla. El mercado de Victoria es, según el material disponible, el mejor punto de partida para entender esa mezcla. Con estos datos de costos y accesos, el viajero puede armar un presupuesto realista antes de partir.

PZ
Patricia ZalazarTurismo y ambiente

Te puede interesar